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domingo, 9 de julio de 2017

Loki: El Moisés al revés.


Este año 2.017 veremos en los cines Thor: Ragnarok, la tercera entrega de la mejor franquicia cinematográfica de superhéroes en la cual su protagonista es un dios de la Mitología Germánica. Que haya una sola franquicia cinematográfica de superhéroes en la cual su protagonista es un dios de la Mitología Germánica, la de Thor precisamente, y por lo tanto la competencia esté más o menos desierta, ayuda a que sea la mejor, pero que no nos detengan los tecnicismos aquí. Y habiendo repasado en la comodidad de mi casita hace su buen tiempo atrás las dos películas anteriores... vine a caer en la cuenta de un detalle muy curioso. Probablemente casual, metido sin intención por los guionistas, porque pedirle a los guionistas algo por encima del guión blockbuster promedio, es posible que sea mucho. Pero aún así, está ahí. Me refiero a que la historia de Loki en el Universo Cinemático Marvel... es la historia de Moisés, pero al revés.

Esto tiene su miga de ironía, si se piensa que Loki es el personaje más popular de la franquicia de Thor, y uno de los más populares del Universo Cinemático Marvel. Lo mismo que Moisés, que es uno de los personajes más populares del Antiguo Testamento. Porque, aparte del Rey David, o quizás Adán y Eva, no se me ocurre otro personaje veterotestamentario que tenga tantos libros dedicados a él, de ficción y no ficción, así como películas. No recuerdo cuándo fue la última vez que Adán visitó las pantallas de cine, y hasta donde la memoria me llega, el Rey David lo hizo por última vez en 1.985, mientras que Moisés se ha llevado biopics como Los diez mandamientos, El príncipe de Egipto, y Exodo de 2.014, por no hablar de adaptaciones menores culebreando aquí y allá...

Para explicar esta idea de que Loki es Moisés al revés, nada mejor que partir con un repaso de las películas. Loki ha figurado en tres de ellas, en concreto Thor, The Avengers, y Thor: Un mundo oscuro. Las mismas han cubierto un arco argumental que, me repito más que político en época de elecciones, es casi la antítesis del arco argumental que afronta Moisés en el Antiguo Testamento. Partamos por sus orígenes... previa la advertencia de siempre. Este posteo asume que han visto las tres películas de marras, lo que es bastante razonable considerando que casi todo el mundo las ha visto en algún minuto, en el cine o en alguna otra parte, por lo que no me cuidaré de descargar algunos spoilers sin previo aviso. Además, no es que las películas en comento sean carruseles de suspenso que te mantendrán sentado al borde de la butaca mordiéndote las uñas mientras te preguntas qué inesperada sorpresa vendrá después, pero aún así, quien avisa no es traidor. En forma adicional, se supone que se conocen la historia de Moisés, porque a estas alturas del partido, que en la Biblia resulta al final que Moisés sí libera a los esclavos ya no debería contar como un spoiler en lo absoluto. Y hechas estas advertencias, ahora sí, vamos con los orígenes de los arcos argumentales a examinar.

Asgard es retratado de manera similar a Egipto en la Biblia: como una de las civilizaciones más poderosas del planeta. Pero no la única. En el Universo Cinemático Marvel existen los gigantes de hielo, que parecen menos civilizados, menos refinados, más brutos, etcétera. Más o menos igual que los hebreos respecto de Egipto. La palabra hebreo, sospechan los lingüistas, está emparentada con el término egipcio japiru, que sirve más o menos para designar a los menesterosos, los harapientos, o los salvajes de más allá de las fronteras imperiales egipcias. Como los hebreos, que en la época de los Patriarcas, hacían su modus vivendi un poco al margen de Egipto que, recordemos, en esos años dominaba Palestina. Si Donald Trump hubiera sido Faraón, hubiera construido una muralla contra los japirus, y les habría hecho pagar el costo de la misma. O lo habría intentado, por lo menos.


En el Universo Cinematográfico Marvel, Loki es en realidad un gigante de hielo que, por razones, ha sido criado en Asgard, como hijo del rey Odín nada menos. Lo mismo que Moisés, un hebreo que, por razones, acaba siendo criado como hijo del Faraón nada menos. Recordemos que en la Biblia no se menciona quién es el Faraón del Exodo, aunque la teoría más popular es que se trataría de Ramsés II. Con todo, en el texto bíblico original Moisés no es criado como hermano de Ramsés o quien sea el Faraón del Exodo, sino que es reconocido como hebreo desde que lo encuentran en la cuna de juncos a orillas del río. Y quien lo adopta como hijo putativo no es el Faraón mismo sino la hija del Faraón. Pero en la cultura popular, particularmente gracias a películas como Los diez mandamientos o El príncipe de Egipto, se ha popularizado la idea de que Moisés fue criado como hijo de Seti, y por lo tanto, como hermano de Ramsés. Si tomamos la historia de Moisés y Ramsés siguiendo no la narrativa bíblica sino la popular, entonces es fácil ver los paralelos entre Moisés criado como hermano putativo de Ramsés, y Loki criado como hermano putativo de Thor. Para efectos, consideremos que el Faraón del Exodo es Ramsés, simplemente porque en los párrafos sucesivos saldrá más corto escribir Ramsés (seis letras) que Faraón del Exodo una y otra vez (catorce letras, más dos espacios). Si ustedes creen que el Faraón del Exodo fue otro, hagan mentalmente las sustituciones de palabras que corresponden en el texto. Además, hablemos de Ramsés y Moisés como hermanos putativos por motivos de sencillez.

El caso es que, a partir de este punto, la dinámica de las dos parejas de hermanos diverge entre sí. En ambos casos tenemos un hermano que es el favorito y el heredero al trono: Ramsés en el Exodo, Thor en el Universo Cinematográfico Marvel. Las diferencias están en la personalidad de Moisés versus la de Loki. Moisés en general se comporta como un buen chico, hasta que de pronto le hierve la sangre cuando ve a un egipcio maltratar a un hebreo, y va y lo mata; por supuesto, Moisés siempre ha sabido que es un hebreo, aunque Hollywood nos venda lo contrario por motivos de dramatismo narrativo. Asustado, Moisés huye al desierto. Por supuesto, la Biblia trata el asesinato del egipcio como algo positivo porque fue escrita por hebreos, que es más o menos lo mismo que la saga de Thor en el Universo Cinemático Marvel estuviera tratado desde el punto de vista de los gigantes de hielo, en vez de los asgardianos. O por ponerlo al revés: el Universo Cinemático Marvel dándole el favor a los asgardianos por sobre los gigantes de hielo, es lo mismo que si el Exodo hubiera sido narrado por los egipcios en vez de los hebreos. En este último caso, aunque el egipcio asesinado fue abusivo con el hebreo, el texto del Exodo hubiera sido bastante menos amable con Moisés. Lo hubiera tratado como a un villano con toda probabilidad. Exactamente como hace el Universo Cinemático Marvel respecto de Loki.

Una manera fácil de entender esta diferencia en las historias respectivas de Loki y Moisés, es considerar que Moisés es un héroe, y Loki es un villano. Y fin del debate. Los buenos lo son porque hacen cosas buenas, los malos lo son porque hacen cosas malas, después de todo. Así de fácil. ¿O no? Porque ésta es la respuesta sencilla, pero las respuestas sencillas no siempre son las correctas, o las más reveladoras. La verdadera cuestión es: ¿por qué, en circunstancias similares, Moisés deviene en un héroe, para los hebreos a lo menos, mientras que Loki deviene en un villano casi universalmente odiado? Tan odiado, que el propio Thor, cuando le dicen que Loki es su hermano, responde: "El es adoptado". Examinemos un poco la crianza de ambos.

En el Exodo, Moisés es criado en un entorno bien ajustado. En general, es bien tratado dentro de la corte egipcia. El momento del asesinato del egipcio es tratado más bien como una crisis estrictamente personal, un momento de impulso o de ver rojo, que en nada desmerece su heroísmo, aunque se detiene a mirar en todas direcciones a ver si alguien está viendo lo del asesinato, eso sí. Y, admitámoslo, el egipcio maltratador quizás se lo estaba buscando, porque a los matones que les encanta ser matones, por lo general no piensan que puede venir un matón todavía más matón a ajustarles las cuentas con dolor, con mucho dolor. En el Universo Cinemático Marvel, en cambio, Loki es criado a la sombra de Thor, y es criado como un segundón a quien todos miran por debajo de un hermano que, en realidad, no es exactamente un modelo de virtud, siendo un idiota de cabeza caliente que obra de manera demasiado impulsiva para su propio bien. El arco argumental de Thor en la primera película, de hecho, consiste en aprender los valores de la serenidad y el respeto a los demás. Puede que Loki haya sido mala hierba desde el primer día, eso la película no lo especifica, pero si fuera así, no cabe duda de que la crianza a la que fue sometido, no hizo mucho por contrarrestar estas tendencias, si es que no las agravaron todavía más. Las consecuencias están a la vista, por supuesto.


En este punto, las historias de Moisés y la de Loki difieren todavía más. Siendo Moisés el tipo bien ajustado y equilibrado que es, o a lo menos, tanto como era el estándar de la Edad del Bronce, su vida en el destierro, en el oasis de Madián, es más o menos pacífica y tranquila. Tanto, que la liberación de los hebreos respecto de su esclavitud es un tema del cual pasa olímpicamente. Se necesita la intervención de cierta Zarza Ardiente para que Moisés vuelva a su misión histórica, y aún así, resulta claro que Moisés toma la misión muy de malas y a regañadientes. Tanto, que la Zarza Ardiente, o sea Dios, envía a su hermano Aarón con él para que sea su portavoz, porque Moisés es terrible dando discursos; las adaptaciones de la historia bíblica al cine tienden a omitir esto, por cierto, hasta el punto que en El príncipe de Egipto, Aarón es más rival que aliado de Moisés. En el caso de Loki, en cambio, éste ha conseguido escapar en la hora undécima de ser atrapado por Thor a cuenta de sus andanzas en la primera película, y lo dejan tranquilo sólo porque lo dan por muerto. Moisés acabó en Madián, en donde se encontró con su futura esposa y además con la Zarza Ardiente, mientras que Loki acabó en... no lo sabemos, porque después aparece en The Avengers, sin mayor noticia acerca de cómo sobrevivió o regresó. Y no me vengan con que la respuesta está en algún tie-in del universo expandido; ustedes ya saben o deberían saber la (muy pobre) opinión me merecen los fanáticos del "la respuesta está en el universo expandido".

El caso es que cuando Moisés y Loki vuelven a levantar cabeza, lo hacen con dos agendas distintas. Moisés se propone liberar a los hebreos de su esclavitud, y llevárselos a la Tierra Prometida. Loki no porque después de los eventos de la película Thor, los gigantes de hielo han quedado como una raza muy debilitada, si es que no al borde de la extinción. El plan de Loki cuando aparece de nuevo, es trabar alianza con una raza alienígena, los chitauri, y ayudarlos a conquistar la Tierra para que lo entronicen rey. Esto es como si en el Exodo, el plan de Moisés consistiera en usar una fuerza militar extranjera para invadir un tercer país, que no fuera ni Egipto ni el de los hebreos, y entronizarse rey ahí. Por supuesto, salvando la diferencia de agendas... ambos terminan siendo tratados como peligrosos terroristas por sus desvelos. Las intrigas de Loki acaban con Nueva York convertida en un desastre sólo superado por la Metrópolis invadida por Zod en El Hombre de Acero, mientras que Moisés desata las plagas bíblicas sobre Egipto, que el Antiguo Testamento describe como algo muy heroico, pero para los egipcios que debían sufrirlas, de seguro que no lo eran.

Lo interesante del caso... es que al final, ambos se salen con la suya. Moisés libera al Pueblo Elegido y se lo lleva a la Tierra Elegida. Las cosas para los hebreos después anduvieron con una de cal y una de arena, pero eso ya no es problema de Moisés, por supuesto, sino de esos idólatras que cada dos por tres renegaban del Verdadero Dios y se dedicaban a adorar a los dioses cananeos de la fertilidad con sus entretenidos rituales de prostitución sagrada y demases. Y Loki... se apodera de Asgard. Aunque de carambola. En Thor: Un mundo oscuro lo vemos encerrado en un calabozo de Asgard, a resultas de haber sido capturado al final de The Avengers, pero Thor lo libera como recurso desesperado para luchar contra la invasión de los elfos oscuros contra Asgard. Y Loki, siendo Loki, se las arregla para derrocar a su padre adoptivo Odín y apoderarse de Asgard. Para ello tiene que hacer uso de sus poderes de ilusión y convencer a todo el mundo de que es Odín, por supuesto, pero un trono es un trono, y Asgard bien vale una misa. O una suplantación, ya puestos. Este argumento en términos bíblicos, es como si Moisés hubiera fallado en apoderarse de un tercer reino y lo hubieran extraditado a Egipto, pero de milagro hubiera salido la posibilidad de suplantar a Ramsés II y se hubiera apoderado finalmente del País de los Faraones. Claro, en este caso hablaríamos de hermanos putativos mientras que en Thor: Un mundo oscuro, Odín viene a ser el padre putativo de Loki, pero aparte de ese matiz, la historia seguiría más o menos esas líneas.


Si ustedes han tenido la paciencia para leerse todo este posteo, ya deben estar esbozando una sonrisa, sonriéndose ustedes mismos con las locuras que se leen en la Guillermocracia. Y sin embargo, si tomamos la historia de Loki como una especie de Moisés al revés, como un "¿qué hubiera pasado si Moisés hubiera sido criado como un cortesano abusado y resentido en vez de un tipo bien ajustado y equilibrado?", o como un what if, como lo llaman en la Editorial Marvel, las lecturas son bastante interesantes. Por de pronto, el arco argumental de Loki en las tres películas (Thor, The Avengers y Thor: Un mundo oscuro, lo repetimos) es una deconstrucción de la historia de Moisés. Y va incluso más allá.

Todos sabemos que hoy por hoy, los blockbusters de Hollywood descansan fuertemente en lo que aquí en la Guillermocracia hemos llamado el guión tipo. El mismo a su vez fue codificado por primera vez en la película La guerra de las galaxias, y es en una medida u otra, una variante de lo que Joseph Campbell llamaba el Periplo del Héroe. Sus hitos principales: hay una comunidad pacífica amenazada desde el exterior, un personaje oscuro es llamado a la acción, el personaje oscuro salta o es empujado a la acción y afronta peligros cada vez más mayores, arrostra al último una oscuridad suprema a la que derrota, usualmente con un sacrificio metafórico de su vida, y luego regresa a su comunidad convertido en un hombre sabio y un líder de alguna clase. Luke Skywalker fue diseñado así en La guerra de las galaxias, y luego, este arco fue ampliado en sus dos secuelas; Luke Skywalker se transformó así en el codificador del Mito del Periplo del Héroe, de cara a su aplicación en la cultura contemporánea. Por supuesto, no sabemos cómo va a resultar eso en la nueva trilogía de Star Wars, pero en el material clásico, por lo menos era así.

Lo interesante del caso es que Joseph Campbell, para construir su concepto del Periplo del Héroe, se basó en los mitos clásicos. El enfoque de Campbell, célebre en la cultura popular, ha sido criticado en la academia porque se piensa que fuerza demasiado los mitos para hacerlos decir lo que él quiere que digan, pero eso aquí no importa. Lo relevante es la lectura que hace Campbell de los mitos clásicos. Y uno de los mitos que Campbell tuvo a la mano, es el de Moisés. La trayectoria de Moisés, tal y como la describe el Exodo, es el Periplo del Héroe hecho carne: los hebreos son amenazados por la esclavitud, Moisés que no vive entre los hebreos es llamado a la acción, afronta el peligro que representa el Faraón y sus sacerdotes y soldados, arrostra una hora de oscuridad en el Mar Rojo, se lo cree muerto en el Monte Sinaí mientras está recibiendo las Tablas de la Ley, y regresa convertido en el Supremo Legislador que dictará la Torá a los hebreos.


En Thor, The Avengers y Thor: Un mundo oscuro, quien lleva a cabo el arco argumental del héroe campbelliano es Thor. A lo largo de las películas, Asgard sufre varias amenazas, Thor es el héroe oscuro que es llamado a la acción a pesar de su inmadurez emocional, arrostra peligros cada vez mayores, tiene una hora de oscuridad suprema cuando muere su madre y Odín queda fuera de combate, con lo que él acaba por quedar a cargo de una situación que lo supera, y acaba superando todas las pruebas para transformarse en un hombre sabio, compasivo y mesurado. ¿Y Loki...? Ya lo vimos: su jornada es justamente la contraria. Así, la historia de Loki es una deconstrucción a la médula del Periplo del Héroe, casi como el reverso tenebroso de Thor, de Luke Skywalker... y de Moisés mismo.

Por supuesto, podría argumentarse, ser maltratado no transforma a alguien necesariamente en malvado, ¿verdad? En la ficción vimos un caso en Harry Potter. Al igual que Harry Potter, y Moisés antes que él, la jornada de Harry Potter es un Periplo del Héroe casi de manual. Y todos sabemos lo mal que lo pasaba Harry Potter con su familia adoptiva, y la clase de héroe que llegó a ser. En el fondo, el curso vital del maltratado y aporreado Harry Potter llegó a ser más parecido al de Thor que al de Loki... si consideramos el material canónico. Porque Alan Moore, entre todas las personas posibles, le dio la vuelta al concepto. En 2009, la tercera entrega de Century, dentro de la saga de la Liga de los Caballeros Extraordinarios, éstos se enfrentan a un adolescente que está dispuesto a usar la brujería para destruir al mundo, y que obviamente es Harry Potter, por más que Alan Moore no pueda escribirlo en letras de molde por un tema de copyright. ¿El giro del asunto? El No Es Harry Potter de Alan Moore se parece a Loki: también se hartó de aguantar el maltrato, decidió volverse malvado, montó una masacre estilo Columbine en su colegio de brujitos, y en el tiempo del cómic está listo para desatar el Apocalipsis. La historia de Loki en el Universo Cinemático Marvel, y la de No es Harry Potter en 2009, nos deja una interesante moraleja: la exposición al Periplo del Héroe nos ha terminado por hacer creer que ser maltratado es algo cool porque te convierte en especial, y al final vas a terminar salvando al mundo o algo así.

Por eso, a veces es bueno tener estas ficciones que nos recuerdan lo contrario, que el maltrato es maltrato, y si le haces bullying a un pobre desgraciado, quizás éste no se transforme en el Elegido, sino que acabe desatando el apocalipsis o, al menos, conquistando Asgard. O lo que sea el equivalente en el mundo real, porque recordemos, las ficciones suelen tener mayor o menor éxito según si saben conectar o no con los resortes emocionales del público en el mundo real. Así es que, no sé qué tan bien funciona como moraleja, pero... es una moraleja a recordar y un tema interesante para debatir, al final del día.

(fuente).

1 comentario:

murinus2009 dijo...

Existe un ...¿como llamarle al personaje? Experto en Predicción de Conductas Violentas (asi se autonombra el) de nombre Gavin de Becker, este personaje concuerda en lo mismo que tu Guillermo, mucha de la gente mas exitosa del mundo (los Héroes, Thor aquí) a veces llega al éxito gracias a que logro superar unas condiciones difíciles, capaces de destruirlos, Becker también llega a la conclusión de que mucha de la peor gente, también llegan a ser terribles depredadores, psicópatas, sociopatas, debido también al hecho de pasar por un pasado difícil (como lo mencionas aquí de Loki).
¿Cual es la diferencia para que unos sean héroes, o al menos gente provechosa y otros escoria dedicada a destruir gente incapaz de defenderse?
Becker asegura que la diferencia es que el que sufre las condiciones adversas, encuentre a alguien que sea capaz de ayudarle a superar esas adversidades ( en el caso de la Senda del Héroe es el Maestro-Mentor, en otros casos puede ser un familiar, amigo o un buen samaritano).

Conforme las condiciones del Mundo se ponen cada vez mas... antihumanas, por así decirlo, es probable que cada vez menos gente en condiciones terribles, expuestos a: psicópatas, depredadores, degradación ambiental, mala alimentación y servicios deplorables, tenga acceso a quienes quieran o puedan ayudarles, ademas con el aumento del individualismo...
Supongo que el futuro estará mas lleno de psicópatas estilo Loki que de Heroes.

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