domingo, 23 de abril de 2017

"Rokka no Yuusha": Un policial paranoico de Fantasía Epica.


En 2.015, un poco al estilo guerrillero que es característico del anime japonés del siglo XXI, se estrenó Rokka no Yuusha (六花の勇者, Héroes de las seis flores, o Los valientes de las seis flores). En doce capítulos, porque aparte de One Piece y Detective Conan, parece que los animes de cincuenta o cien o interminables capítulos son cosa del pasado, para fortuna de todos nosotros. Incluso hasta Pokemon tiene el buen gusto de reiniciarse cada cierto tiempo. En lo personal, agradezco los animes cortos. Siendo lo cortos que son, deben ir directo y a la substancia, dejando de lado todo el relleno que infecta a tantos otros animes. A ustedes los estoy mirando, gente tras Dragon Ball Z. Rokka no Yuusha es así de corto, los doce capítulos mencionados, y gracias a ello se deja ver con agrado. Está basado en un manga que comenzó su publicación en 2.012, y todavía sigue allá afuera, hasta donde llegan mis noticias, de manera que Rokka no Yuusha parece estar basado en un primer arco argumental. El final del anime, de hecho, y no sé si cuente como spoiler... deja la trama de fondo sin resolver, aunque su arco argumental principal sí que queda bien cerrado. Probablemente cuente como spoiler, ya lo dije, pero creo que es de lealtad avisar al espectador, para que no se sienta decepcionado con el final, si es que esperaba algo perfectamente cerrado.

He definido a Rokka no Yuusha como un policial paranoico de Fantasía Epica, y creo que eso conjuga bien los elementos. Porque Rokka no Yuusha viene a ser una especie de híbrido entre Agatha Christie, John Carpenter y Michael Moorcock, todo en clave de shonen de pelea, y ambientado en un mundo que podríamos calificar como de estética mesoamericana. ¿Demasiado extraño? Referiré la historia, y me entenderán.

Rokka no Yuusha parte un poco a la manera tradicional de los shonen de pelea. En un mundo de fantasía con una arquitectura vagamente reminiscente de Tenochtitlán y el mundo mesoamericano en general, aparece un adolescente alegre y optimista cuya ambición es transformarse en el hombre más fuerte del mundo. Hasta ahí, tenemos el enésimo héroe shonen prototípico, a medias ingenuo y a medias jactancioso. Las cosas se complican cuando se descubre que un mal ancestral está a punto de destruir al mundo, y debe montarse una expedición para destruirlo. En dicha expedición deben participar seis guerreros elegidos por el Destino, porque esto no es una democracia participativa, y el Destino se revela a sí mismo a través de unos tatuajes en forma de flor de seis pétalos. Según la tradición, igual que la leyenda de la resurrección del rey Arturo en la hora de mayor necesidad de Inglaterra, los seis guerreros resucitarán cual Campeón Eterno de Michael Moorcock. De manera que el gran mal resucita, y los portadores de los tatuajes mágicos al descubrir que su misión es plantarle cara, emprenden su camino cada uno por separado, hasta el punto de encuentro en donde todos ellos se conocerán y unirán fuerzas.


Cuando llegan al punto de encuentro, descubren que son siete. ¿Conclusión? Uno de ellos debe ser un traidor que ha sido infiltrado por las fuerzas del mal, y cuyo cometido es por supuesto destruir a los héroes desde la retaguardia. El resto del anime es la investigación estilo Agatha Christie, o quizás estilo Detective Conan, mejor dicho, para descubrir quién de los siete es el traidor. Un poco al estilo de La cosa de John Carpenter, en donde todos los humanos se miran con sospecha porque uno de ellos es el alienígena, pero nadie sabe quién es quién y cualquiera podría ser. O como Estación Polar Zebra, en donde todos los humanos se miran con sospecha porque uno de ellos es el comunista, pero nadie sabe quién es quién y cualquiera podría ser, por tener una referencia un poco más realista, si se quiere.

Hasta ahí, el planteamiento es muy interesante. El problema es que la narrativa deja un poco que desear. Es un tema de oportunidades desperdiciadas, por decirlo claro. De partida, la ambientación. Acá esquivamos el viejo cliché del mundo fantástico pseudomedieval estilo Tolkien, porque no vemos castillos ni catapultas, por ejemplo, sino pirámides aztecas que le confieren un ciento aire que podríamos llamar pseudoamerindio; pero luego, el argumento no explora la potencial riqueza de una nueva ambientación, y se queda en lo puramente estético. Agradable de ver, sí, pero no hay nada más allá que eso. En el fondo es otro mundo con reinos de tecnología de la Edad del Hierro y con magia, sólo que con estética mesoamericana en vez de germánica. Como gran cosa, aparecen armas de fuego primitivas, estilo mosquete, pero eso sería todo.

Otro pequeño problema es que los capítulos están cortados un poco por donde caiga la marca de los veinte y algo minutos que corresponda. Es como si hubieran querido rodar una especie de gigantesca película animada, y luego hubieran dejado caer la guillotina ahí donde mejor hubieran podido. Al menos, cada capítulo queda con algunos buenos continuará, lo que hace interesante seguir viendo. Pero debido a su estructura, es mejor ver la serie en maratón, de una o dos sentadas, que capítulo a capítulo.


Los personajes, por su parte, no dejan de comportarse un poco a la manera del shonen clásico. Tenemos el héroe optimista que va de listillo por la vida y que sería insufrible de no ser porque muy en el fondo tiene un buen corazón, la heroína optimista pero buena para la pelea, el clon de Rei Anayami que luce bien por todas partes pero que es fría como el hielo por este o este otro motivo, el petulante que le agarra mala al protagonista porque él jamás será el número uno mientras esté el protagonista interfiriendo, la niñita irritante, la mujer sabia... No estaría mal si el anime se lo tomara en clave de parodia, como lo hacía la comedia Crimen por muerte de 1.976, que reunía a un grupo de estereotipos de detectives privados, a saber el chino sabio, la pareja de socialités, el refinado detective europeo, el detective de novela negra y la anciana entrometida, y luego los parodiaba en un homenaje afectuoso a las ficciones detectivescas de toda la vida. Pero por desgracia, el anime los presenta con una seriedad desarmante, que chirría mucho porque al final es difícil saber si estamos viendo una historia policíaca o un shonen de pelea.

De todas maneras, a pesar de las críticas anteriores, lo cierto es que Rokka no Yuusha se deja ver con agrado, si no se le exige demasiado. El argumento tiene lo que esperamos en una historia de estas características, o sea, una serie de gambitos apilados unos sobre otros para obtener la mano ganadora sobre los potenciales enemigos, y los ejecuta bien. También, la sola idea de combinar materiales tan dispares es en sí misma una muestra de originalidad. Puede que Rokka no Yuusha se quede al debe en algunos respectos, pero estoy seguro de que ustedes no han visto demasiados remakes de La cosa de Carpenter o de Estación Polar Zebra combinados con un argumento digno de Crimen por muerte, en un mundo de Fantasía Epica de ambientación pseudoamerindia, ¿verdad? ¿No? Me lo suponía.

En general, recomiendo Rokka no Yuusha si les gustan las historias con muchos giros argumentales y personajes pensando mucho y a toda velocidad para complotar o evitar ser víctimas de un complot. La acumulación de gambitos no llega a los extremos de Death Note, por ejemplo, pero cumple bien en ese rubro. Si les gusta el shonen de pelea, en cambio, es posible que les resbale un poco. Como historia policíaca es algo tramposa, pero se beneficia de verlo dos veces: por una vez en la vida, los guionistas son más o menos honestos y dejan caer todas las pistas, o al menos el grueso de ellas, de manera que es posible adivinar la identidad del traidor de antemano... si se sabe mirar bien. En eso, Rokka no Yuusha funciona. O sea, podía haber sido mejor. Pero podía haber sido peor. Y al menos cumple con entretener, que ya es algo.



3 comentarios:

murinus2009 dijo...

Por lo que mencionas Guillermo, tendré que descargarla para verla de un tirón.

lo de la ambientación mesoamericana en vez de germánica es peculiar, se ve poco, yo solo recuerdo 2 ejemplos y creo son capítulos aislados

Los Superamigos.
En algun capitulo van a dar a... Chichen Itza y ahi se enfrentan a...Kukulkan que aqui es un gigante de piedra que es vecido creo por Volcan negro o el Jefe Apache.

Anime desconocido (no es el titulo, no se como se llama, es una mezcla de Shonen de pelea con Mechas).
En el capitulo que vi, se enfrentan 2 Mechas en...Teotihuacan (zona arqueológica a unos 40 km. de Ciudad de México) lo curioso es que no se enfrentan disparándose armas de rayos o proyectiles, sino con golpes y llaves de Ju Jitsu, la escena que recuerdo es la de un robot aplicándole al otro un "armlock" luxación al codo "ude hishigi juji gatame" para los mas técnicos.

Oliverio Graelent dijo...

Bueno, si es por eso, en la serie animada de star trek se encuentran con Qutzatlcoatl que resulta que era un extraterreste, y en plena ciudad de méxico con pirámides y todo.

Que yo también domino la trivia friki. Je je.

Guillermo Ríos dijo...

@murinus2009, puestos a buscar, supongo que aparecen más ejemplos. Pero las culturas indígenas de Latinoamérica son esos grandes desconocidos, para los propios latinoamericanos muchas veces, así es que gente de afuera, mejor ni digamos. Así es que, esperanzas de que plasmen el tema bien, si lo abordan... más bien pocas.

@Oliverio_Graelent, y no fue el primer episodio de Star Trek en la materia. Ahí está el capítulo en el cual los dioses griegos eran extraterrestres. Ahí tienen los escritores de fanfics para hacer su cross over con Battlestar Galactica...

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