domingo, 26 de febrero de 2017

Prescindiendo de los universos expandidos.

Deja de usar esa lengua para defender lo indefendible, fanático.
Existe un cierto tipo de ciudadano que me irrita su resto. En realidad, confesémoslo, existen varios tipos de ciudadanos que me irritan su resto, porque soy un cascarrabias. Ahí están los automovilistas vociferantes, los irresponsables personales, los usuarios detestables de Facebook, los espectadores insufribles del cine, o los yo no leo en el computador, por ejemplo. Ahora vamos a sumar otro más al listado de algo que, mirándolo bien, va camino a transformarse en una sección permanente de la Guillermocracia, y que podríamos llamar los ciudadanos que me irritan. En este caso, el elegido para la infamia es el erudito que cita al universo expandido.

Repasemos un poco la mecánica de cómo funcionan las modernas mitologías. En la actualidad, las mismas se construyen alrededor de franquicias. Es decir, existe un personaje o un grupo de personajes que forman la base. Luego, alrededor de ellos, se construyen obras para venderlos. Así, tenemos las películas para el Universo Cinemático Marvel, que son derivados de los héroes sesenteros de la Marvel, pero que integran su propia continuidad. O La guerra de las galaxias, para Star Wars. O las novelas de Harry Potter, o las películas de Harry Potter, que según me han dicho de estas últimas, son casi su propia continuidad aparte de la base literaria. O las películas de James Bond. O las series televisivas y las películas de Star Trek. Ya me están entendiendo el concepto.

Y luego, resulta que estos universos mitológicos se venden como pan caliente. La gente se los pelotea. O peor aún: un puñado de frikis se los pelotean, y serán pocos, pero están convencidos y son fanáticos. Y los ejecutivos deciden entonces que sacar nuevas obras del mismo calado será difícil y tomará tiempo, pero algo hay que hacer, porque hay una gallina poniendo huevos de oro allá afuera, y si puede arrancársele más huevos vía papanicolau, digámoslo así, entonces por qué no. Entra entonces... el universo expandido.

Por definición, existe una cierta barrera entre el universo básico y el universo expandido. El universo básico está contenido en un corpus narrativo que es el paquete para todo el mundo. Tomemos el caso de Star Wars, por ejemplo. Más o menos se presupone que, para tener un conocimiento básico de la franquicia, como mínimo debes haber visto la Trilogía Original (La guerra de las galaxias, El Imperio contraataca, El regreso del jedi). Para un conocimiento algo más acabado, debes añadirle la Trilogía Precuela (La amenaza fantasma, El ataque de los clones, La venganza de los sith). Y para adentrarte en lo que viene, debes haber visto además El despertar de la Fuerza. Sobre lo que venga después, respecto de los Episodios VIII y IX, además de los spin-offs, es demasiado temprano para decidir, al momento de escribir estas líneas. Pero se supone que si inviertes catorce horas de tu vida en ver esas siete películas, ya tienes un conocimiento más o menos general acerca de qué se trata todo el asunto.

Y luego vienen los universos expandidos. Volvamos al ejemplo de Star Wars. Aquí tenemos series televisivas (Droides, Las guerras clones), dos películas sobre los ewoks de canonicidad dudosa incluso antes de que Disney declarara el material antiguo como fuera de la continuidad, y un montón de novelas, cómics, videojuegos, etcétera. ¿Qué canonicidad tiene todo este material? ¿Es necesario que lo abordes para entender de qué se trata Star Wars? Teóricamente no. Por eso se llama Universo Expandido: porque está ahí para quienes quieran saber más del asunto, pero no para el público general para quien, en teoría, deberían bastarle las siete películas mencionadas.

Y aquí es donde entra en escena el fulano irritante de los universos expandidos. Porque en el material básico, a veces se producen problemas. Ningún narrador es ciento por ciento perfecto, y a veces se cuelan errores de continuidad. O bien, hay aspectos del argumento que se insinúan sin desarrollarse, y quedan como hilachas sueltas que afean la totalidad del tejido. O se producen problemas de lógica interna cuando, dados los postulados sobre los cuales se sustenta la mitología, tales o cuales situaciones no deberían haberse producido, o de haber sucedido, se habrían resuelto de una manera distinta. O simplemente se está adaptando un material de base desde el cual se han retirado un montón de acotaciones por un tema de continuidad, produciendo agujeros de guión, lo que sucede más que a menudo entre las novelas y las películas de Harry Potter.

Cuando esta situación se produce, lo que tenemos es un error en toda regla. Lo que corresponde entonces es apuntarlo. No hay deshonor en esto. Apuntar un error es de inteligentes, y reconocerlo es de valientes, y ambas cosas son honorables. Pero aquí entran los fanáticos que, valiéndose del universo expandido, dicen que ese error o problema lógico no se produce, porque se explica de tal o cual manera en el mencionado universo expandido. Esto significa: el material de base que sirvió para construir la adaptación, como sucede con Harry Potter, o el material adicional que llegó después del trabajo original, como sucede con Star Wars.

Hace un tiempo atrás, en el posteo Los cinco pilares de la sabiduría narrativa, publicado aquí mismito en la Guillermocracia, argumentábamos que toda obra narrativa debe ser autosuficiente, sea que hablemos de una novela, de una obra de teatro, de una película, etcétera. La obra narrativa en sí, es una oferta que hace el narrador a sus lectores o espectadores: "tengo esta bonita historia y quiero compartirla contigo". Y una oferta que no contiene todos los elementos para entenderla, es una oferta deshonesta. De ahí entonces, lo fastidiosos que son los fanáticos que vienen con el material de base. Me refiero a los que dicen cosas como las siguientes: "Para entender esto en la película de Harry Potter debes tener presente que en la novela original se explica que...:", o "Para entender esto en esta película de Star Wars debes tener presente que en estas novelas adicionales se explica que...". La gran pregunta aquí es: "¿Por qué para entender un aspecto quizás crucial de la obra narrativa, tengo que acudir a otra obra narrativa diferente?". Y la respuesta es una sola: "Por ninguna razón. Si yo me embarqué con esta obra en particular, es porque me interesa este cacho de historia, y el resto del universo no me interesa. Si me engancha y me pica la curiosidad, entonces iré a ver el resto, pero por decisión propia, no porque esté obligado por la incompetencia o derecha mala fe del narrador que me vendió una obra con problemas lógicos internos".

Por supuesto, esto no quiere decir que las obras narrativas no puedan ser elaboradas con una determinada continuidad, de manera que los sucesos de una obra dentro de un universo narrativo, tengan repercusiones en otra obra distinta dentro de ese mismo universo. De hecho, eso es exactamente lo que hace a tales obras compañeras de un mismo universo narrativo, insertas en una misma continuidad. Pero de hacerse esto, lo honesto es explicar los aspectos de la otra obra que yo debería conocer, para entender la obra que estoy abordando. A lo mejor de manera somera, porque si la idea es vender la otra obra, entonces un resumen completo mataría el propósito de tener la otra obra en primer lugar, pero por lo menos la explicación debe estar ahí, y además ser suficiente para entender el meollo del asunto.

Voy a proponer dos ejemplos sacados de las películas de Harry Potter. Estoy en el entendido, porque no he leído las novelas ni tengo planes para ello, que en las mismas se explican dos colosales problemas de guión de la saga. Por un lado, el tema de por qué no se usan las máquinas del tiempo para arreglar la saga entera, algo que en las películas queda tan en el aire, que la gente tras How It Should Have Ended se dio un festín al respecto. Por el otro, por qué Harry Potter al final se queda con Ginny, cuando en las películas parecía mucho más razonable que se quedara con Hermione o Luna, por mencionar a dos chicas que aparecen como mucho más cercanas a él. Tengo entendido que en las novelas, ambos aspectos se desarrollan mucho más y quedan explicados, pero yo no tengo ninguna obligación de leérmelas. El fanático que me diga eso mismo, que debo leerlas para entender las películas, en realidad lo que está haciendo es esconder la deshonestidad de las películas al vender un producto incompleto. Es como ir a la tienda y comprar un juego de cubiertos para mesa, y una vez en la casa y abrirlo, descubrir que están las cucharas y tenedores pero que faltan los cuchillos, y para tener los cuchillos que hacen juego, debo ir a comprarlos por separado. Eso es deshonesto: si yo me compré un juego de cubiertos, es porque esperaba que estuvieran completos. Un juego en esas condiciones, yo puedo devolverlo a la tienda: por desgracia, no puedo hacer lo mismo con el precio de una novela o la entrada de una película.

La desgracia es que ahora, los dueños de las franquicias parecen haber notado que el negocio está en explotar a los fanáticos que prefieren seguir siendo fanáticos en vez de reconocer la deshonestidad. Mientras que antes era posible encontrar una canonicidad primaria para el grueso público y una secundaria para los fanáticos, ahora los dueños de franquicias están haciendo todo lo posible para que todo sea primario, de manera que, o compras el paquete completo, o mejor ni te metes con ese universo narrativo. Ya parecen idos los tiempos en que para estar dentro de un universo narrativo tenías que ver una serie televisiva de 13 o 22 episodios al año, o una película cada dos o tres años. Ahora, estar dentro de un universo narrativo supone estar viendo a veces dos o tres series televisivas de manera simultánea, estar viendo el estreno de dos películas anuales en el cine, y además estar adquiriendo los benditos tie-ins: novelas y cómics adicionales. El Universo Cinemático Marvel va por ese camino, las series televisivas de DC están intentándolo, y Star Wars y Star Trek, hábiles en ramificar sus universos expandidos, están yendo a la caza de nuevo público con una nueva generación y un nuevo universo expandido en un caso, y un reboot en el otro. Y mi respuesta personal, y sospecho que la de muchas otras personas, es más o menos la siguiente: flojera, mucha flojera.

De manera que, para recapitular un poco, voy a insistir en el nervio del presente posteo: toda obra narrativa debe ser autocontenida. Puede permitirse guiños al resto del universo narrativo, y de hecho eso es deseable si se quiere construir una continuidad, pero los aspectos principales del argumento deben quedar claros y bien claros dentro de la misma obra. Si no se hace, entonces la obra es incompleta o engañosa, lo que en todos los círculos decentes recibe el nombre de estafa. Afirmar que se debe recurrir a los universos expandidos en estos casos es ser estafado, y además, defender a los estafadores. Y no, señores, aquí no hay nada que defender: una obra con vacíos de continuidad o errores fundamentales de lógica, no es una obra que deba ser entendida a la luz de otros materiales sino lisa y llanamente una mala obra, y punto final. Lo otro es pura y simple ceguera.

11 comentarios:

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Interesante y original post como bien nos tienes acostumbrados. En cuanto a lo que dices, en mi caso y como ñoño ya viejo, je, la verdad es que me gustan los llamados "Universos Expandidos" y los sigo bastante. Es cuestión de gustos, claro.
Leyéndote, no puedo dejar de expresar mi opinión respecto a las supuestas fallas de guión de las pelis de HP (noooo, no es la sigla de Hijo de...), pues yo que me lei y vi todos los libros, bien puedo decir que el ejemplo que mencionas sobre con quién se quedó Harry, está más que bien resuelto en el desarrollo de la historia (pues a medida que avanza, se ve cómo comienza a nacer a relación entre ambos personajes y esto es desde "La Cámara Secreta").
Por otro lado, no estoy de acuerdo en eso de que las obras deben ser "autocontenidas", pues entonces qué queda para muchas series que sé bien tú sigues o seguiste en su momento (como "24" o "Got"). Claro, deben poseen sus propios lineamientos argumentales, pero se trata de historias hechas en extenso, así como existen otras breves.
Pregunta...¿Te desencantaste de UCM? (Universo Cinemático Marvel). Espero que no, mi estimado colega bloguero.
Anoche me vi "La Llegada", por fin, así que más rato me leo completo tu post al respecto.
A ver si te pasas por el Cubil, que hace tiempo que no me honras dándote una vueltecita.
Saludos.

Cidroq dijo...

Interesante entrada, yo pienso que un universo expandido debe ser siempre algo opcional para quien desee profundizar más en el tema, no algo forzoso si quieres comprender lo básico de la historia.

Por cierto, tal vez mi cerebruto se satura pronto pero el párrafo que empieza con "Por supuesto, esto no quiere decir que las obras narrativas no puedan ser ...", me acabo empelotando con tantas apariciones de la palabra obra.

Saludos.

Gaby Fonseca dijo...

Malditas estafas de Hollywood xD solo sacan cosas por sacar, para seguir exprimiendo a la gallina de los huevos de oro, es asqueroso... pero...

Better call Saul! xD me encanta y creo que esa serie entra en lo mencionado en este post, o me equivoco? jaja T.T diganme que me equivoco que me encanta!

Víctor Herbonniere dijo...

Saludos, Guillermo. Algo me decía que ésta entrada sería publicada tarde o temprano, viendo los antecedentes :D

Normalmente, los fanáticos de las novelas de Harry Potter, entre los que me incluyo y muy fuerte (lo admito, je) recomendamos los libros antes que defender las películas, con especial aborrecimiento a las de David Yates. De hecho, mi desconfianza hacia ese director hizo que me negara a ver en cines Animales Fantásticos, la película que ahora es una saga dentro del universo expandido de las novelas. Me han dicho que no está mal, pero lo juzgaré dentro de poco.

Esto último me lleva a mencionar al otro tipo de "fanáticos", aquellos que rechazan in extremis todo tipo de obra posterior o complementaria a su muy amada franquicia, sin juzgarla previamente. Esos conforman un contra ejemplo de los que te refieres en tu entrada, y puedo decir por experiencia personal que son igual de irritantes.

Allí tenemos el caso reciente de Mad Max: Fury Road, que es un "sí pero no" reinicio de la franquicia pero con elementos de las películas originales que dan a entender que técnicamente sí es una secuela. Sus principales detractores y sembradores del boicot que sufrió en su momento son los amantes de las películas originales; lo que en castellano quiere decir: sólo de la segunda, porque "a las otras que las borren también" (en fin...); y a fin de cuentas no es sino otra interesante película que muestra la visión del ahora entrañable director George Miller, y que posiblemente sea superior en muchos aspectos a sus predecesoras.

Creo que en aquellos casos en los que la franquicia derivada es igual de autoconclusiva o a lo sumo mínimamente dependiente de su original, considero igualmente válida su recomendación, que no su imposición. No se necesita haber visto la Star Trek original para disfrutar de La nueva generación o del reboot de las películas recientes; o ver Breaking Bad para disfrutar Better Call Saul, porque en ambos casos se establecen las reglas para entender su visionado individual. Caso contrario de las de Star Wars, cuyas nuevas entregas intentaron separarse lo más posible de las anteriores tomando en cuenta a los niños que las verían en cines, pero cuyos elementos principales no pueden entenderse del todo sin haber visto las originales.

En la animación igual. Estando en el mismo universo, no hace falta ver Batman: La serie animada para disfrutar de La liga de la justicia, aunque la diferencia de calidad haga superior a la primera; a diferencia de series como La Leyenda de Korra, cuya primera temporada (o "primer libro" como lo llaman sus creadores) depende de un elemento perteneciente a su serie madre Avatar, la cual es lo suficientemente autoconclusiva como para prescindir de cualquier secuela, siendo ambas recomendables.

Otro tema son las obras que "técnicamente" pertenecen a un universo expandido, pero cuya popularidad supera con creces a su original. Ahí tenemos el mítico caso de Frasier del que se dice es muy superior a Cheers en casi cualquier aspecto, a tal punto que que mucha gente da por sentado que no es una serie derivada, por ejemplo. Lo que me lleva a preguntarme, ¿no se convertiría así la original en el "universo expandido" de su propio spin-off?

Un saludo.

murinus2009 dijo...

En lo personal lo que busco es que una historia sea entretenida, si lo es y el tal Universo Expandido promete mas buen entretenimiento, vale la pena darle un visionado, si la obra principal es aburrida, no vere nada mas, si es necesario ver el tal "Universo..." para entender partes de la pelicula o serie, entonces coincido en que es una historia incompleta, una estafa, peor si aparte es aburrida.

Por lo que mencionas Guillermo, no me pierdo nada sin ver Harry Potter, que lo he intentado pero sus libros se me indigestan, (nunca he avanzado de la pagina 1) y sus peliculas prefiero ignorarlas, si alguien mas las ve, asi sera unos 5 años al menos.

He disfrutado "Voyager" por ejemplo, del Universo Star Trek, "Rogue One" de Star Wars, en general, si aparece algo que me sea entretenido, bienvenido sea, si hace falta ver: 5 peliculas, 10 series, 8 novelas,pagar una membresía especial de fanatico, para entender el argumento, eso ya suena a saqueo a los bolsillos.

Creo que algunas... "Organizaciones Espirituales" usan un esquema parecido una pequeña cuota para entrar y luego aumentan los "niveles de dificultad" y el Gasto, a medida que el interesado requiere volverse mas "Espiritual" o "Puro", ¿me pregunto que fue primero?.

Saludos a Elwin, Gaby Fonseca y Cidroq, gracias Guillermo por esta Entrada que previene de las Estafas y hasta pronto.

CESAR_55 dijo...

El último párrafo me hizo sentir la injusticia cósmica... ¿No es exactamente lo que ocurrió con “Los Mitos de Cthulthu" y “Conan"?
Pogre Lovecraft, su horrible universo quedó en las sombras mientras que Schwatzeneger blandía su espada.
Y lo peor es que Conan es una ¿secuela? ¿spinn-off? de Atlante, que es una historia creada en el Universo Expandido del Círculo de Lovecraft.TT

Víctor Herbonniere dijo...

Interesante el comentario de Cesar, no tenía idea de lo de Conan y Lovercraft. Aunque me parece que Conan se sustenta bien por sí misma en su contexto (tampoco es que sea muy fan del personaje). Por casos como este es que sigo defendiendo que algunos universos expandidos pueden llegar a tener más reconocimiento (y , ¿por qué no? mayor calidad) que la obra de la cual derivan. ¿O acaso El señor de los anillos es inferior a El Hobbit?

Un saludo.

Cesar Cuevas Rueda dijo...

Es que Conan nació como un spin-off de la precuela a los Mitos de Cthulu, y visto así es tan independiente de ellos pues el único vínculo que le queda es la magia... Es como que de pronto creen una franquicia derivada Dr las pelis de ”El Rey Escorpión", y nadie sospecharía su vínculo con la trilogía de “La Momia ".

Guillermo Ríos dijo...

Cielos de Astronomía bendita, esto me pasa por no contestar comentarios a tiempo... en fin, vamos.

@Elwin_Alvarez_Fuentes, se agradecen las felicitaciones, por supuesto. En cuanto a que la obra sea autocontenida, es lógico que si forma parte de un universo narrativo más extenso, se hagan referencias a cosas de ese otro universo. De lo contrario, cada obra individual sería una mátrix independiente, lo que niega la idea de universo compartido en primer lugar. El pecado no es hacer alusiones o guiños a otras obras diversas, sino que descanse tanto en el conocimiento de esas otras obras, que se termine por volver impenetrable porque no se entiende sin un conocimiento previo más o menos acabado. Las alusiones y guiños enriquecen mucho una obra, pero no suplen las explicaciones que deban darse a quienes se acercan a la misma por primera vez.

El Universo Cinemático Marvel, creo que se ha enmarañado demasiado dentro de su propia continuidad. La tercera película del Capitán América ni siquiera lo es, en realidad es más una Vengadores 2.5 que otra cosa, y pobre del idiota que intentó verla sin conocer de antemano las películas anteriores, porque debe haber acabado muy perdido. Y lo de Thanos, ya lo están alargando demasiado. Esperemos que con Infinity Wars empiecen a darle remate al asunto.

Por el Cubil me pasaré cuando acabe por acá, que tengo pendiente la visita. Saludos.

@Cidroq, concuerdo, eso es exactamente lo que estaba planteando. En cuanto a la redacción... trato de cuidarla siempre, pero a veces me pasan esas cosas. Mis disculpas si la redacción no quedó todo lo fina que debería.

@Gaby_Fonseca, va en uno. Las películas del Universo Cinemático Marvel me las veo por gusto, aunque igual me siento explotado. Las de los Transformers, en cambio, las dejé a un lado. Si otras personas se enganchan y las convierten en éxitos de taquilla, que sean felices Hollywood y ellos en su pecaminoso matrimonio, pero yo sólo voy a ver lo que me gusta. Sarna con gusto no pica, dicen.

No he visto nunca ni Breaking Bad ni Better Call Saul, así es que, ni idea. En cualquier caso, siempre un spin-off debería sostenerse por sí mismo. Sin perjuicio de capítulos cross over por supuesto, pero lo esencial del argumento debería entenderse sin necesidad de acudir a la serie madre.

Guillermo Ríos dijo...

@Victor_Herbonniere, creo que ahí entramos en la forma que asumimos la relación con nuestras franquicias bienamadas. Las franquicias pertenecen a sus creadores, que tienen la libertad para hacer con ellas lo que quieran. A nosotros nos queda por supuesto la libertad de aceptarlo o rechazarlo, pero poco más. No tenemos derecho a imponerles nuestras ideas a los creadores, obligarles a que conviertan a la franquicia en lo que nosotros queramos que sea, ni tampoco imponerle a los demás nuestra visión de la franquicia. Opinar está bien, de hecho eso nos distingue de las masas brutas y descerebradas, pero nuestras opiniones sobre una franquicia están basadas al último en gustos que son nuestros, exclusivos y personales, y no tienen por qué ser aquellos de los creadores o de otros fanáticos.

El caso de la cuarta película de Mad Max es bastante peculiar; por la forma de plantear el argumento, lo mismo podría ser una secuela que un reboot. Por lo mismo, no entiendo la reacción a veces demasiado visceral de los fanáticos. Aunque, claro, siendo fanáticos...

Con la franquicia del Universo Animado DC me pasó lo inverso de este problema: hubo un tema de continuidad entre Superman: La serie animada y Liga de la Justicia que no lo resolvieron bien. Al final de Superman: La serie animada, el mundo miraba con mucha desconfianza a Superman debido a lo que había sucedido ahí. Luego, en Liga de la Justicia, el tema no se menciona más, salvo por el asunto del Proyecto Cadmus, e incluso eso queda más o menos acotado a los villanos. Y en una serie que se tomó la molestia de darle un final a Batman del futuro, para colmo.

El ejemplo de spin-off más exitoso que conozco, en términos de eclipsar por completo a la franquicia madre, es Sailor Moon. ¿Alguien recuerda o siquiera sabía que el manga original de Sailor Moon es un spin-off de Codename: Sailor V, lo que explica por qué en el anime original Serena Sukino aparece idolatrando a una Sailor Venus que ya está en activo, y que Sailor Venus aparece casi al último, después del resto de las Inner Senchi? ¿No? No me extraña.

No creo que las novelas originales de Tolkien cuenten como universo expandido porque había una intención de que fueran secuelas unas de otras. El caso del Silmarillion es más discutible, porque en el fondo eran los apuntes de trabajo de Tolkien, o sea, tan canónico como el resto, aunque después fueron editados por el hijo. En cuanto a los libros adicionales que lanzó el hijo, copiando y pegando los papeles del padre... Ahora bien, en las películas, considerando que intentaron amarrar mucho más El Hobbit a El Señor de los Anillos, cabría preguntarse si la primera es universo expandido respecto de la segunda.

Saludos igualmente.

Guillermo Ríos dijo...

@murinus2009, mi misma filosofía. Muy interesante la idea de compararlo con el reclutamiento por parte de sectas que van esquilmando muy de a poco a los acólitos. Es como el cuento de la rana que si cae en agua hirviendo salta afuera, pero si la ponen en agua fría y le van elevando la temperatura, la rana no se da cuenta hasta que acaba cocida al vapor. Con el fanatismo por las franquicias, al final acaba pasando un poco eso, creo yo.

@Cesar_55, la continuidad de los Mitos de Cthulhu es una pesadilla en sí misma. Por un lado, a Lovecraft y los suyos les sudaba el tema del copyright, porque eran casi como un club de amiguetes, así es que se prestaban y saqueaban personajes entre sí con total alegría. Por el otro, ni Lovecraft ni Howard ni realmente a nadie le interesó hacer una verdadera exégesis del universo narrativo, así como existen manuales de razas o planetas en Star Wars, Star Trek, etcétera. La falta de continuidad entre historias también tiene sus bemoles, después de todo.

@Cesar_Cuevas_Rueda, depende del punto de vista. El concepto básico es la posibilidad de ignorar el material adicional que supuestamente se requeriría para entender la obra en comento. Y esa es una elección que debería competerle al lector o espectador, no venir impuesta desde la producción con el ánimo evidente y desembozado de saquear los bolsillos. ¿Se quiere considerar a Conan y los Mitos de Cthulhu como un único universo, o como dos separados? Elección del público. ¿Se quiere considerar a la Momia y al Rey Escorpión como una única continuidad o como dos distintas? Lo mismo: elección del público. En lo personal, considero que Conan y Cthulhu viven en dos universos distintos, y que la Momia y el Rey Escorpión habitan uno solo, pero esa es mi interpretación personal del material; otros lectores pueden tener una interpretación opuesta a la mía, y en tanto estas interpretaciones se basen en lo que expresa de manera canónica del texto, no hay nada de malo en una y otra.

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