domingo, 2 de octubre de 2016

Por qué no me gusta el Universo Extendido DC.

Los superhéroes ahora son una cosa seria.
Ahora a finales de 2.016, hemos tenido tres películas del llamado Universo Extendido DC. Suficiente como para formarnos una opinión. Porque una película en solitario es eso, una película en solitario. Dos películas marcan una tendencia, pero de todas maneras es demasiado pronto para afirmar si un elemento cualquiera es una característica de esas películas o no. Pero con tres, ya tenemos una muestra representativa, y sabemos más o menos qué esperar. Y respecto del Universo Extendido DC... Lo visto en El Hombre de Acero, Batman versus Superman y Escuadrón Suicida no me ha terminado de convencer. La primera, la vi porque era Superman, y se diga lo que se diga, éste sigue siendo el superhéroe quintaesencial, por lo que una película de Superman sigue siendo un evento cinematográfico, más o menos obligatorio a según los gustos, pero evento de todas maneras. La segunda no iba a verla, pensando que era más de lo mismo y que no me hacía falta en realidad, pero llegaron los trailers que hacían verse apetitoso al plato principal... y resulta que ese pajarraco terminó resultando después demasiado flaco como para sacarle un buen puchero. Y la tercera, no iba a darle ninguna oportunidad, pero varias recomendaciones de aquí y de allá me dijeron que a lo mejor valía la pena, y... tercera en una racha. No es que no me haya gustado en términos de llevarme las manos a la cabeza y decir: "¡Pero qué mala película, por el amor de las probetas de laboratorio!". Fue más bien esa sensación de haber visto una película que cumplía con lo suyo, pero sin nada que me hiciera decir: "Qué bueno la vi en el cine en vez de esperar al cable".

De manera que, a continuación, voy a dar las razones por las cuales no me gusta el Universo Extendido DC. No me gusta su filosofía, no me gusta su manera de plantear las películas, y no me gusta su manera de describir aquello que podemos llamar lo superheroico. Por supuesto, son razones por completo subjetivas. Yo cumplo con compartirlas, pero a título estrictamente personal. Habrá quién esté de acuerdo con ellas o no. Y eso está bien. En una democracia debe existir pluralismo y diversidad de opiniones. Si a alguien le gusta cómo va marchando el Universo Extendido DC, tanto mejor para él, y si tiene a bien dejar sus razones en los comentarios, tanto mejor, en tanto no se me pida ser objetivo o imparcial, o se me acuse de ser un hater de DC. Repito lo dicho: son opiniones estrictamente subjetivas, y sólo pretendo compartirlas sin imponérselas a nadie. Dicho lo cual, sin mayores preámbulos, vamos a por mis razones personales.

Demasiada prisa en hacer crecer la narrativa interna.

Créase o no, yo entiendo el predicamento de los estudios Warner al respecto. El Universo Extendido DC nació para hacerle la competencia al Universo Cinemático Marvel. Es una pura y fría cuestión de negocios. Yo no soy un mojigato que rasgue vestiduras porque una película pretenda ganar dinero en vez de ser, ya saben, artística, palabra esta última difícil como pocas de definir. Ahora bien, el Universo Cinemático Marvel había tenido una buena cantidad de tiempo corriendo más o menos en solitario, por lo que pudo cimentar con calma su universo narrativo. Es obvio por tanto que el Universo Extendido DC debía apresurar un poco las cosas, para poder plantarse de igual a igual con su rival. Dentro de ese contexto, entiendo que Batman haya aparecido en la segunda película enfrentándose a Superman en vez de dedicarle una película en solitario primero, como lo hubieran hecho en el Universo Cinemático Marvel. Y entiendo también que los personajes del Escuadrón Suicida hayan sido presentados como ya en activo durante años, en vez de mostrarnos una historia de los orígenes de cada uno de sus integrantes en solitario; incluso esto le hace un favor a la franquicia, al crear la ilusión de un universo mucho más grande que lo visto en pantalla, lo que por supuesto le añade mucha épica al resultado final.

Apurémonos en salir en pantalla, antes de que esta franquicia colapse.
Pero luego viene la manera bruta en que meten todas las referencias que quieren meter. En El Hombre de Acero fueron sutiles: nos dijeron que Batman existía en esa continuidad porque aparece un satélite artificial con el logotipo de las Empresas Wayne, y se hace alguna referencia a LexCorp. Hasta ahí, bien. Incluso se podía haber metido algunos guiños más, pero así estaba bien. Pero luego, en Batman versus Superman, ¿cómo introducen a los personajes que van a integrar la Liga de la Justicia? Tratándose de Wonder Woman, le crean una subtrama paralela a la principal, que queda algo forzada, pero más o menos funciona para lo que se intenta hacer. Pero con el resto de los personajes, incluyendo a Flash y Cyborg, lo hacen forzando los cameos de una manera increíblemente irritante. Dichos cameos no sirven para ningún propósito narrativo, la película hubiera funcionado lo mismo sin ellos, y por lo tanto, estorban más que ayudar. Además, en el caso de Cyborg, más encima nos muestran la escena de su origen, lo que les roba la posibilidad de haber creado si no una película sobre el inicio de su andadura, sí por lo menos haberle dado más espacio dentro de su propia película. Y en Escuadrón Suicida se repite el chiste metiendo la subtrama del Joker; la subtrama de Wonder Woman en Batman versus Superman por lo menos llevaba a que la heroína participara en la batalla final contra Doomsday y se formara así la tríada clásica de DC Comics, pero en Escuadrón Suicida, el Joker como personaje no aporta absolutamente nada, y la película hubiera sido lo mismo sin él. La interpretación de Jared Leto como Joker me gustó con reservas, y por lo menos es congruente con el resto del Universo Extendido DC, pero eso no sirve de nada si el personaje va a ser despilfarrado de una manera tan criminal.

Falta de humor.

Una de las cosas que más aplaudo de las películas del Universo Cinemático Marvel, es que las arreglan para meter morcillas por aquí y por allá, además de que el tono en general tiende a ser más ligero. Y esto es bueno. Las historias de superhéroes son entretenidas, pero al último, la premisa de los mismos es muy poco realista, como mínimo. Tenemos superhéroes que obtienen sus poderes gracias a una genética especial, a ser alienígenas, a tecnología avanzada, e incluso a la magia, y con todo eso, la mejor manera de asumirlo es relajarse y entender que hay ciertas cosas que son como son, porque son las convenciones del género. Eso en la Marvel lo entienden, corren con eso, y todos somos felices. En el Universo Extendido DC, en cambio, insisten en tomarse todo el material con una seriedad desconcertante. Tenemos un Superman que se la pasa dos películas con el ceño fruncido, un Batman increíblemente brutal incluso para los estándares ya asentados por Tim Burton y Christopher Nolan, y como protagonistas de la tercera película, a Amanda Waller y al Escuadrón Suicida. ¿Qué falta, entonces...? Liviandad.

Superhéroes luchando por un mundo en donde todos podamos ser más felices.
Contra los que predican solemnidad en el arte, debemos recordar que el humor es un rasgo de inteligencia. El humor implica tomar algo y subvertirlo, encontrando sus puntos débiles. Los chistes de suegras, por ejemplo, funcionan gracias a que vemos a las suegras como figuras de autoridad, prepotentes y que se las pasan metidas allí donde no les importa. Por esa razón no pueden funcionar los chistes de yernos o de nueras; porque reirse de ellos no inspira risas sino compasión. En ese sentido, reirse de los superhéroes es saludable. No quiere decir necesariamente que no los respetemos, o que seamos condescendientes con ellos. Los superhéroes son tales porque representan los más altos estándares éticos y morales a los que aspiramos, pero esa representación los pone en una posición de autoridad suprema, y desde ella al totalitarismo hay un solo paso. Por eso es bueno el humor en las películas de superhéroes: porque nos ayuda a no aceptarlos de manera acrítica, sino a asumirlos en una dimensión falible y humana, y con ello, más cercana a nuestras propias preocupaciones. Cuando vemos en Avengers: La era de Ultron, la mítica escena en que los otros héroes tratan de levantar el martillo de Thor, y algunos casi parecen conseguirlo, ese chascarrillo nos ayuda a entender que sí, que Thor tiene un corazón puro y bueno, pero también le da una dimensión humana a los personales, ayuda a retratarlos, y hace que valoremos más sus roles morales porque los mismos son susceptibles de ser cuestionados. La falta de humor en el Universo Extendido DC significa así que no hay espacio para cuestionar a Superman, o a Batman o a los miembros del Escuadrón Suicida, y con ello, lo que tenemos en definitiva son películas mucho más pobres en lo conceptual.

Argumentos imposibles.

Hasta el minuto, han tratado de vendernos las tres historias del Universo Extendido DC con un cierto hálito de trascendencia. Es como si quisieran decirnos que los héroes Marvel son apenas los sustitutos, y los héroes DC son los únicos y verdaderos. Y admitámoslo, algo de eso hay. Muchas veces se ha argumentado que los héroes DC tienden a ser como se supone que deberían ser los héroes, mientras que los héroes Marvel tienden a ser más bien como serían en el mundo real. En ese sentido, es lógico que la adaptación del Universo Extendido DC tenga un cierto aliento mítico más acusado que en la competencia. Hasta ahí, no hay problema. Las cuestiones surgen cuando vemos que las películas del Universo Extendido DC están llenas de agujeros de guión. Y esto conspira contra el misticismo que nos tratan de inspirar. Porque infundirnos el espíritu místico implica aplicar suspensión de la incredulidad a fondo para entrar en comunión con la trascendencia universal o como quieran llamarlo, pero esto es imposible de lograr si la historia tiene un montón de problemas lógicos de fondo que nos saquen cada cinco minutos de lo que estamos viendo... salvo que las audiencias en sí sean tan planas de encefalograma para no ver esos problemas en primer lugar. Piensen por ejemplo en La guerra de las galaxias de 1.977: la premisa y el argumento son increíblemente simples y los personajes son arquetípicos a más no poder, pero esto ayuda a dotar a la historia de un aliento épico y místico muy superior, sin agujeros de guión que fusilen el desarrollo del viaje del héroe. Luego, los agujeros de guión en Star Wars surgieron cuando otras películas aplicaron retrocontinuidad a mansalva, pero eso ya no es problema de la película en sí, sino de las secuelas y precuelas que vinieron después.

¿Enviar al US Army? No, están de vacaciones por estos días, reglas del sindicato... Pero tenemos un equipo de reserva, son un poco malotes y psicópatas, pero creo que servirán...
En el Universo Extendido DC, lo que tenemos son historias en donde muchas cosas pasan no por una lógica realista, ni tampoco por lo que podríamos llamar una narración mítica o arquetípica... sino porque sí. ¿Por qué el gobierno de Kriptón pierde el tiempo juzgando al General Zod en medio del apocalipsis, y además para colmo le aplican como castigo la posibilidad de sobrevivir al estallido inminente del planeta? Porque son gente que no tiene clara sus prioridades, parece ser. ¿Cómo es que la gente de Smallville ve a Clark Kent de niño hacer cosas tipo Superman, y nadie después asocia su identidad secreta y la revienta en los medios de comunicación o en las redes sociales? Si metemos eso bajo la alfombra, quizás nadie se de cuenta. ¿Por qué los kriptonianos se llevan a Lois Lane de rehén? Porque iba pasando por ahí y le tocó el premiado. ¿Por qué Batman decide que es buena idea matar a Superman, considerando que la Tierra en un futuro puede tener que habérselas con un nuevo Zod, y entonces a lo mejor quieras tener a Superman de tu lado? Porque el mejor detective del mundo de repente no encuentra mejores trucos en su chistera que recurrir a la violencia pura y bruta. ¿Cómo es que Amanda Waller no ha reparado en lo difícil que es mantener a Enchantress bajo su control, considerando que debe ir con su corazón para todas partes, y por lo tanto exponerse a que se lo roben? Porque tiene la mente podrida por tanta maldad, por lo visto. ¿Por qué enviar al Escuadrón Suicida a detener a Enchantress en vez de dejar caer a todo el maldito US Army y a la USAF en esa ciudad, como lo haría cualquier país ante lo que en principio debería ser tratado como una invasión militar extranjera? Pues porque esta no es una producción de Michael Bay, que tiene línea directa con el Pentágono, seguramente. Y suma y sigue. En definitiva, la suma de incoherencias es tan grande, que el universo narrativo termina deshilachándose. No tanto que la franquicia esté más allá de toda posible remisión; aún es posible arreglarla. Pero para eso, deberían escribir guiones un poquito más cuidados. No necesariamente firmados por un Premio Nobel de Literatura, pero sí... más cuidados. Ese poquito es todo lo que necesitan en este rubro.

Nos escamotean las implicaciones morales de las historias.

Los lemmings del esnobismo confunden una historia oscura con una historia seria. Y ambas cosas corren por carriles separados. Por lo general, esta confusión nace de que lo oscuro ayuda a limar diferencias entre lo bueno y lo malo. Cuando somos niños, vemos las cosas en blanco y negro, mientras que cuando crecemos y maduramos, tendemos a descubrir los tonos de grises. Una historia madura desde el punto de vista moral, es una que explora y explota bien sus grises, los pone de relieve y manifiesto, y juega con ellos. Pero hay dos posibles atajos para darle la vuelta a esto: crear una historia ciento por ciento blanca y luminosa, y crear una historia ciento por ciento negra y oscura. Ahora bien, el primer camino se siente como infantil, mientras que el segundo se siente como más maduro, porque se supone que de adultos somos mejores que cuando niños, para enfrentar el lado oscuro de la existencia. ¿El problema? Esos son atajos. Trampas. Porque eso no reemplaza el debate moral de fondo. Y las historias de verdad profundas, son aquellas que no tienen miedo de meterse con las implicaciones morales de los acontecimientos que muestran.

Qué difícil es ser Dios (no-premio para quien diga quién escribió una novela con ese título).
En ese sentido, el Universo Extendido DC ha desarrollado una malsana tendencia a escamotearnos los problemas morales que va planteando. O dicho de otra manera: nos muestra varias situaciones que implican elecciones y debates morales arriesgados... y luego, esquiva esos debates como la peste. ¿Es moralmente correcto que papá Kent reprima a Clark Kent de usar sus superpoderes? Se plantea, pero luego papá Kent se muere, luego vuelve a aparecer en un sueño, y la cuestión en definitiva queda un poco en el aire. ¿Qué pasa si un superhumano como Superman es llamado por el poder civil a rendir cuentas como cualquier ciudadano? Pasa que el Congreso de los Estados Unidos explota, y el debate ético, político y moral, no es que quede cortado de raíz, es que ni siquiera empieza. ¿Es moralmente lícito llamar a villanos para luchar contra otros villanos, y lo son las transacciones necesarias para incentivarlos a luchar por el bien? Quizás sí y quizás no, pero después resulta que los miembros del Escuadrón Suicida son buenazos como el pan, o a lo menos, no tienen demasiadas oportunidades de elegir entre el bien y el mal porque están metidos en una situación que los obliga a seguir un curso determinado, y por lo tanto, el tema nunca se toca. Y así, suma y sigue. Esto no es serio. Puede que sea oscuro, incluyendo a nivel de fotografía y actuaciones con estreñimiento, pero todo eso es una mascarada: al último, el contenido por detrás es tremendamente vacuo. Conste para el registro: no hay nada de malo en que una película sea liviana como un paquete de papitas fritas. Lo malo es que lo sea, y además se trate de vender como un producto serio, profundo, oscuro y trascendente. Quiere serlo, pero no lo es, y eso tiene un nombre: engaño.

Los personajes y el casting.

Por su parte, tenemos algunos problemas de casting. Serios. No todo el mundo porque hay elecciones de casting notablemente buenas, pero a cambio, tenemos otras que no calientan mucho, cuando no son un desastre. En general, en el Universo Extendido DC han tratado de jugar la carta de lo imprevisible, contratando a actores que sean algo así como los testigos sorpresa de un juicio, con la esperanza de que resulten. En algunos casos, ha funcionado. Creo que a Henry Cavill le costó meterse en el rol de Superman, pero cuando lo logra, le sale bien, dándole un aire moderno que consigue salirse de la muy larga sombra de Christopher Reeves. Creo que Ben Affleck ha hecho un estupendo Batman, aunque no haya parecido de entrada la mejor opción. Jeremy Irons por su parte es un Alfred bastante seco y con mala leche, que es lo que correspondería después de fastidiarse viendo a su hijo putativo andar parrandeando contra criminales en la noche. Viola Davis se las arregla bien para que detestemos a muerte a Amanda Waller, como debería ser. Y de Gal Gadot o Margot Robbie robándose la película como Wonder Woman y Harley Quinn, respectivamente, mejor ni hablemos. Michael Shannon por su parte, también está bien.

Worst. Luthor. Ever.
Pero luego está el resto del casting. El principal error es por supuesto Jesse Eisenberg como Lex Luthor. Si querían un Lex Luthor entrador y pesado, por mí perfecto; hubiera sido una visión alternativa del personaje, y un rasgo de creatividad. Pero luego resulta que este Lex Luthor es incapaz de manipular a nadie y además su plan es increíblemente idiota, tanto que en Honest Trailer se dieron un festín burlándose de él, por lo que termina siendo Lex Luthor sólo de nombre. ¿Y a quién se le ocurre contratar a Will Smith como Deadshot, cuando el rol exigía a gritos un actor que tuviera la mala leche asesina pintada en la cara? Lo de Jared Leto como el Joker, por su parte, no termina de funcionar del todo, o por lo menos, no termino de creérmelo como el psicópata extraordinariamente peligroso e impredecible que se supone que sea.

Luego, están los actores buenos que consiguen darle credibilidad a sus personajes... pero los mismos terminan siendo secundarios, inoperantes o tomando decisiones idiotas que anulan cualquier buena voluntad que podrían hacernos ganar. Laurence Fishburne sería un excelente Perry White, a pesar del lifting racial, si lo hubieran pintado como un viejo sabueso del periodismo y no como un jefazo con asco de todo, hasta el punto que es Perry White sólo de nombre, y no por un tema racial, sino por la actitud que tiene el personaje frente al periodismo. Amy Adams es una Lois Lane increíblemente carismática, pero después los guionistas no tienen la menor idea de qué hacer con ella. Kevin Costner es un casting increíble para Jonathan Kent, y se le nota el esfuerzo por darle dignidad a su personaje, pero luego el mismo resulta antipático hasta lo indecible, con una actitud miserable que está muy lejos del hombre de recia fibra moral que, adivinamos en otras versiones del personaje, educó a Superman con sus sólidos valores humanitarios. La muy talentosa Diane Lane también intenta hacer lo suyo como Martha Kent, pero luego está increíblemente desperdiciada. Holly Hunter como la senadora por su parte hace lo mejor que puede, con un personaje que termina haciendo mutis por la izquierda a mitad de película, y que por lo tanto jamás llega a plantearse como la fuerza de la naturaleza que podría haber sido. Y Tao Okamoto como Mercy Graves, considerando lo poquito que aparece, ni siquiera llegamos a enterarnos de si habría estado bien para el personaje o no, de haberlo expandido más.

Y además, Superman ya ni siquiera usa sus clásicos calzoncillos por fuera de los pantalones de yoga.

En definitiva...

Creo que el Universo Extendido DC se ha visto plagado por una serie de problemas nacidos del exceso de presión. Quieren hacerse con su porción del pastel. Quieren hacerlo rápido, antes de que estalle la burbuja de los superhéroes. Quieren hacerlo con películas que han costado un dineral tanto en rodaje como en publicidad, y por lo tanto, no les basta con una recaudación promedio para recuperar costos, y de hacer caja ya no hablemos. Y éstas son las peores condiciones en que pueda surgir algo realmente bueno. Cuando el Universo Cinemático Marvel surgió, jamás se había intentado un proyecto de tal envergadura, y por lo tanto, había mucha más libertad para inventarse soluciones por el camino. Algunas funcionaron, otras no tanto, pero en general se las arreglaron para sacar adelante la franquicia. Acá tratan de apretar el paso, tratan de igualarse en escala y a la vez diferenciarse con una identidad propia, tratan de potenciar a los héroes en su vastedad, y además tratan de romper la taquilla. Y así no hay franquicia que resista. Honest Trailer lo puso en términos incluso más directos, riéndose de Batman versus Superman y dándole un nuevo título: "Fans versus Batman versus Superman versus los críticos versus otros fanáticos versus los ejecutivos versus Zack Snyder versus las expectativas: No hay cómo hacerles justicia". Como sea, el próximo año de 2.017 tienen la oportunidad de darse un respiro con Wonder Woman. Pero el universo superheroico de los cómics más clásico y antiguo de todos, y esto ya no es opinión personal, realmente se está jugando su continuidad en los cines.

¿No es demasiado pronto como para pensar en enviarlos a un museo...?

11 comentarios:

Gaby Fonseca dijo...

Ouch y recontra ouch!! personalmente acepto tu comentario personal sobre el Universo extendido DC, pero otras personas se lo tomarian personal, muuuy personal, como varios compañeros de la escuela xD a mi no me gustan ni las de Marvel, asi que mejor ni opino ^^U solo una cosa:

Ya habia visto que Jesse Eisenberg y recuerdo pensar: "Meh, solo es porque es famoso" y ya, no creo que le quedara, y hace como 1 mes mire con mi papa una pelicula de Superman, no recuerdo cual era para ser sincera, pero era de las viejitas con ese Superman que quedo mal despues de un accidente,pero bueno y el Lex Luthor que salia ahi se gano mi corazon de inmediato xD es aquella pelicula donde llegan a la tierra 2 tipos y una mujer que tienen poderes como Superman, y Lex se alia con ellos para vencerlo. No hay comparacion entre ese Lex y ese con cabello metalero jaja D=

Y otra cosa al final, alguien mas noto 2 cosotas en la ultima foto?! jajajaja

Saluditos

Martín dijo...

No me acuerdo si aquí o en Cine9009 dijeron que Zack ¿Snyder? (ni me interesa saber cómo se escribe) apenas pudo copiar la oscuridad de Nolan, pero sin pescar el fondo, así que por eso estas películas le han salido como le han salido. Y en mi opinión, "300", que dicho sea de paso no considero una buena película porque no lo encuentro un buen cómic, le sale mejor porque siguió el texto fielmente, y en "Batman vs. Superman" se quedó a medias con "El regreso del Señor de la Noche".
Por otro lado, la pregunta del no-premio, ¿no es un tanto capciosa? Ya que "Difícil ser Dios" tiene dos autores, los hermanos Arkady y Borís Strugatsky.

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Bastante duras sus palabras con estas películas, don Guillermo, las que bien me dejan claro cuánto te han desilusionado. Comparto unas pocas ideas de las que aquí presentas, sin embargo con las que no estoy de acuerdo al menos me parecen comprensibles. Como soy un espíritu más sencillo, a mí me gustaron bastante y ahora solo espero pronto salga en blu-ray "El Escadrón Suicida". Por otro lado, le tengo harta fe a las próximas cintas de este universo extendido.

Cidroq dijo...

Creo que se pasaron de la raya con el "miren, no copiamos a marvel", y por eso es que son tan "pesadas" al compararse con las marvelitas.

Guillermo Ríos dijo...

@Gaby_Fonseca, siempre hay personas que se van a tomar esta clase de críticas como algo personal. Pero la alternativa sería no criticar nada, lo que equivale a licencia libre para el todo vale, y no creo que sea así como funcionen mejor las cosas.

La película a la que te refieres es Superman II. Lex Luthor es interpretado ahí por Gene Hackman, un actorazo, aunque por desgracia esté retirado porque con 86 años, ya no está para trotes. Para el registro, Lex Luthor sí tenía pelo en sus inicios en el cómic... hasta que lo dibujaron calvo porque lo confundían con otro villano de Superman, el Ultrahumanite. Hubo una época también en la década de 1.990 en donde Lex Luthor tuvo pelo otra vez... larga historia. Y para el registro: era pelirrojo. Supongo que al dotar a Luthor de pelo, Batman vs Superman intentó hacer un guiño a los fanáticos del cómic. Que no salió muy bien, por desgracia.

Las cosotas... es un elemento que encuentro camp en el reboot.

@Martin, creo que a Snyder sólo le preocupa la estética y nada más. Si tiene un texto decente de fondo, puede sacar una película interesante, pero si no... Sucker Punch.

La pregunta del no premio, en realidad pretendía ser un guiño. El tema de Batman vs Superman se parece al de esa novela, pero los guionistas no debían conocerla, porque al menos que se la hubieran fusilado, si no estaban dispuestos a tratar el tema ellos mismos.

@Elwin_Alvarez_Fuentes, ya me parecía que ibas a estar en desacuerdo conmigo, pero en fin, espero que no se transforme en una diferencia personal. Por cierto, ¿en qué puntos estamos de acuerdo, y en cuáles estamos en desacuerdo? Siempre me gustan los puntos de vista alternativos, o de lo contrario, qué aburrido sería escribir este blog...

Las próximas películas podrían dar sorpresas. Después de Hulk de 2.008 y Iron Man 2, yo no daba un centavo por las películas Marvel, y después vinieron las de Thor y Capitán América, y ya se ve... Podría ser que con Wonder Woman por fin logren dar con la tecla, quién sabe. A mí me alegraría, por lo menos, porque todos salimos ganando con eso.

@Cidroq, exactamente lo que pienso yo. Es lógico tratar de diferenciarse para crear un producto con identidad propia, pero tambíen es lógico que si funciona, no lo toques. Cambios, los justitos y que funcionen. En fin, con Snyder defenestrado después de Batman vs Superman, habrá que ver como evoluciona la franquicia.

Martín dijo...

A todo esto, ¿quién fue el que dijo que el Luthor de Batman vs. Superman era el peor de todos, incluyendo a LENNY LUTHOR?

Guillermo Ríos dijo...

Razón no le falta, al que lo dijo. ¿No aparece gugleándolo?

Martín dijo...

Ya lo pillé, fue el General Gato, el comentarista y dueño del blog Cine 9009.

Guillermo Ríos dijo...

Ah.

La verdad es que, después de leer la última actualización, vuelvo poco a Cine 9009. Al General Gato le ha dado por escribir en este último tiempo como si estuviera tratando de inventar un nuevo idioma, o algo así, y con eso, la lectura se me hace un poco pesada.

Martín dijo...

Sí, es la verdad. Hace poco un usuario y yo mismo se lo comentamos en una entrada, y a la siguiente acusó el golpe, pero después volvió a lo mismo de siempre. Parece que quisiera establecer la neolengua de las clases populares (ya sé que suena clasista, valga la redundancia, pero es que la clase dirigente no utilizaría esa neolengua...)

Guillermo Ríos dijo...

Yo no me lo tomo con tanta mala sangre. Si llega un día en que me aburra de visitar Cine 9009, dejaré de visitarlo y asunto arreglado. Después de todo, vivir y dejar vivir es la receta para disminuir el riesgo de úlceras intestinales, creo yo.

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