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jueves, 27 de julio de 2017

Comentarios: Puesta al día.


Lo que va del 2.017, casi la mitad del año, ha sido un período un tanto complejo acá en la Guillermocracia. Ya saben: la vida no siempre se porta como debe. Y hubo un damnificado por el camino: los comentarios. En efecto, habrán notado los dilectos lectores, la última vez que había contestado comentarios fue por allá en Diciembre de 2.016, o sea, hace algo más de medio año atrás.

Pero no hay plazo que no se cumpla, deuda que no se pague, o defensor del libre mercado con el credo de "el Estado es ineficiente" en la boca que no gimotee con los ojos arrasados en lágrimas ante los tribunales mantenidos y financiados por el Estado, en la hora de la necesidad. Y considerando que se avecina una fecha simbólica, el aniversario número siete de la Guillermocracia, es que no hemos querido dejar pasar el hito sin comenzar a pagar esta deuda con los lectores.

La idea es, por supuesto, contestarlos todos en un plazo más o menos corto. Pero entenderán que se han acumulado unos cuantos, así es que va a tardar su poco. De manera que si han tenido paciencia hasta este punto, sólo podemos pedirles... un poquito más. De paciencia, no de comentarios, por favor. Bueno, de comentarios también, que de los mismos se alimenta la Guillermocracia. Pero sobre todo... un poquito más de paciencia.

Y por supuesto, quedando poquito para el aniversario séptimo, que viene el próximo Domingo 30 de Julio de 2.017, ya llevamos una buena cuota de trabajo adelantado para el octavo. De modo que, como de costumbre, quedan cordialmente invitados a seguir visitando la Guillermocracia, y nos seguimos leyendo.

martes, 25 de julio de 2017

"Genesis Climber MOSPEADA": Repaso episodio a episodio (2 de 5).


En la entrega anterior de esta nueva serie de posteos, iniciamos el repaso de un pequeño clásico del anime japonés. Nos referimos a Genesis Climber MOSPEADA por supuesto. Está en el título de este posteo, vamos. Lo más probable, ya lo decíamos, es que ustedes no lo conozcan por ese título, sino como la Nueva Generación de Robotech. Porque Genesis Climber MOSPEADA fue una de las tres series, junto con Super Dimension Fortress Macross, y Super Dimension Cavalry Southern Cross, que fueron unificadas para crear lo que actualmente conocemos como Robotech.

Repetimos las prevenciones que mencionábamos en el posteo anterior. Esta serie de posteos es un repaso sobre el original japonés, y no sobre su adaptación en Robotech, aunque hago comentarios al respecto hasta donde me alcanza la memoria. Y por supuesto, todo viene cargadísimo de spoilers, porque es necesario mencionar cosas de un capítulo para explicar otras cosas que suceden en episodios posteriores. De manera que si no están familiarizados con Robotech o con Genesis Climber MOSPEADA, entonces advertidos quedan. Para el resto, valientes luchadores por la libertad, adelante, y que la protocultura los ampare. Estoy bromeando, por supuesto. La protocultura, ya lo sabemos, no existe en Genesis Climber MOSPEADA. Así es que, no esperen que la mencione aquí.

6. Apoyo a la chica blues (突ッ張り少女ブルースTsuppari Shōjo Burūsu / Tiempo difícil, en Robotech).

Pasando por tal o cual lugar, Houquet se vuelve nostálgica; en realidad está cerca de su pueblo natal, aunque no lo sabemos porque ella es una chica dura que nunca habla de sí misma, etcétera. El modelo de chica dura pero sensible que tratan de vendernos para que nos entusiasmemos de adolescentes, figurándonos que podríamos estar ahí para consolarla, y que después acaba por repelernos cuando maduramos. El caso es que el pueblo natal de Houquet es una antigua ciudad en ruinas con construcciones de altura y todo... hundido todo eso en el interior de un gran cañón, tan improbable como suena. Porque la única cultura que recuerdo construían ciudades en cañones eran los pueblos amerindios en el desierto de Estados Unidos, y esta historia está bastante en el futuro y a sus cuantos kilómetros de distancia, en Latinoamérica. El caso es que Houquet vuelve al pueblo en donde fue abusada y golpeada, y no sabemos qué más, por un grupo de malvados pandilleros, y en donde a razón de lo mismo tuvo una pelea con su novio y se marchó. ¿Por qué decide volver a un lugar en donde pasó tan malos ratos? Porque aunque es una chica dura, también tiene conflictos internos, dramas internos, todo interno, etcétera.

Houquet ha dejado atrás al resto del grupo, pero Ray, a quien la chica ya le está haciendo tilín, y con razón porque está muy guapa y sabe manejar armas, él decide seguirla. Y tiene su recompensa: es la primera vez que Ray consigue darle un besote a Houquet. Es un buen episodio desde el punto de vista que averiguamos sobre el pasado de Houquet, y por primera vez la vemos siendo muy vulnerable; por desgracia, pierde enteros ya que le meten a los inbit en una subtrama con calzador. Es decir, si siguen Genesis Climber MOSPEADA por los personajes, es un imprescindible porque es el episodio de Houquet, pero si lo hacen por el argumento, pueden saltarse este capítulo sin problemas. Por cierto, una vez más: los pandilleros son punkies de saldo de las películas de Mad Max. O de cómo los futuros postapocalípticos de la década de 1.980 se van haciendo cada vez más retro a medida que pasa el tiempo y nos vamos haciendo más viejos.

7. Ragtime de la caída del héroe (亡き勇者のラグタイムNaki Yūsha no Ragutaimu / Héroe de papel, en Robotech).

Otro capítulo que sigue con la misma filosofía del anterior, o sea, dedicarle episodio al trasfondo de un personaje dejando el argumento central de lado. O sea, lo adelantamos, un episodio que tiene su interés si ustedes siguen la serie por los personajes, pero ninguno si lo hacen por el argumento de fondo. En este caso, las luces del escenario se centran en Lunk, quien se ha embarcado en la misión personal de devolver un libro a alguien. En realidad, lo vemos rápido, el libro es lo de menos: es el valor simbólico de cumplir con un soldado que ha perecido en la batalla porque... Lunk lo dejó morir por cobardía. Si esto fuera El Mago de Oz, Lunk sería el León Cobarde, ya lo sabemos. Como ya va siendo costumbre en la animación de la serie, tenemos un nuevo giro en la escenografía, pero ahora para bien, porque el pueblo en cuestión parece de nuevo ser latinoamericano, como corresponde, y además los lugareños tienen nombres como Pedro, así en castellano. Si en algún episodio la serie hubiera llegado a Macondo, eso ya hubiera sido para sacarse el sombrero, pero los guionistas no llegaron a tanto.

El caso es que, en el episodio, los lugareños no quieren saber nada de los forasteros, en particular porque los soldados tienden a atraer a los inbit, y allí donde llegan los inbit, las cosas se ponen feas. La idea de los lugareños decididos a seguir con sus vidas bajo la ocupación inbit es algo que ya habíamos visto antes, aunque aquí se le da un giro: los lugareños siguen sin querer involucrarse en la guerra contra los inbit, pero al menos abandonan su apatía y se deciden a que, si en el futuro aparecen soldados, ayudarlos en la causa. No es muy heroico, pero también el capítulo deja clarito que al final del día... son lugareños. Es decir, carne de cañón si algún inbit decide ponerse malas pulgas con el pueblo. Por su parte, el tópico de la cobardía de Lunk ya había sido tratado, y superado, en un episodio anterior, por lo que este capítulo parece algo redundante. El único aporte real del capítulo en términos argumentales, es que uno de los lugareños le entrega a Lunk una ametralladora que puede montar en su vehículo. En episodios futuros veremos que esa humilde ametralladora de todas maneras conocerá algo de acción y ayudará su poquito en la lucha contra los invasores.

8. Elegía de Jonathan (ジョナサンのエレジーJonasan no Erejī / Elogio, en Robotech).

Stick y su grupo de peligrosos fanáticos terroristas inútiles subversivos llegan hasta un pueblo en donde los soldados viven de manera alegre y despreocupada, porque "los inbit no atacan aquí". Quien los mantiene a raya es Jonathan, un antiguo guerrero de Marte, de la expedición de 2.080, que antiguamente era un militar famoso, pero que ahora malvive en este pueblo. Porque sus órdenes son mantener esa posición, explica. En realidad, por un motivo más siniestro. Spoiler a partir de aquí, por supuesto. El modus vivendi de Jonathan, la verdadera razón por la que los inbit dejan tranquilos al pueblo, es que ambos tienen un pacto: si llegan soldados demasiado problemáticos, Jonathan los recluta en misiones militares que tienen por objeto llevarlos a una trampa inbit, y exterminarlos, por supuesto. A cambio, el pueblo está tranquilo y además Jonathan se lleva algunas baterías de HBT como premio. Reclutarse para luchar contra la opresión, vender a quienes siguen leales a la causa, ser premiado por ello, y además mantener una reputación de héroe: Jonathan está listo para postularse como candidato a la Presidencia por la centroizquierda. Por supuesto, luego de ver a los renegados de Stick luchar con todas sus fuerzas, Jonathan redescubre su espíritu marcial, lucha contra los inbit, y se redime con una muerte heroica en vez de, digamos, transformarse en el mentor del grupo y llevarlos hasta el Punto Reflex, lo que hubiera sido un argumento interesante, y hubiera evitado el cliché del traidor que se redime con una muerte heroica, de paso.

Vía alteración de los diálogos, este episodio sufrió algunas importantes modificaciones en su paso a Robotech, sutiles sí, pero que le dan un tono marcadamente diferente al capítulo. La más obvia: en Robotech, Jonathan no viene de Marte sino que es un miembro antiguo de la Fuerza Expedicionaria Robotech. Otra, que las motivaciones de Jonathan en el original son mucho más egoístas, ya que sólo se preocupa por su propia supervivencia, mientras que en Robotech, Jonathan tiene un punto válido a su favor: aunque traiciona a los hombres que recluta y los vende a los inbit, al menos el pueblo tiene paz y no es arrasado por ellos. Dos, en la escena final (¡spoiler!) vemos al pueblo de noche, rodeado de una nube de guerreros inbit; mientras que en Robotech uno de los inbit suelta una línea de diálogo en que se menciona que se van a limitar a observar y vigilar a los expedicionarios, en el original lo único que hacen es soltar una carcajada satánica, lo que por supuesto le da un matiz mucho más siniestro a ese final. Que parte importante del problema para destruir el dominio inbit en la Tierra es la actitud de los propios seres humanos, eso ha venido siendo un tema recurrente en la serie, pero pocos episodios lo han tratado tan bien como éste. Además, sea que lo consideremos como un monstruo de tiempo completo, como un villano trágico, o como un héroe que hace lo mejor que puede con lo poco que tiene, Jonathan es uno de los personajes más carismáticos de toda la serie. Por añadidura, es la primera vez que vemos una base inbit, y además tenemos un fugaz vistazo del Punto Réflex. O sea, es uno de los episodios más imprescindibles de toda la serie.

9. Fuga al mundo perdido (ロスト・ワールド遁走曲Rosuto Wārudo Tonsōkyoku / Génesis, en Robotech).

Exceptuando el final, claro está, hemos llegado al episodio más imprescindible de la serie. En la década de 1.980, era parte del Derecho Internacional Público que una serie animada para niños, japonesa o estadounidense, debía tener un episodio con dinosaurios, bajo cualquier pretexto. O con ningún pretexto. Incluso se hicieron series completas con dinosaurios, por lo general de infausta memoria, como Denver el último dinosaurio o Dinoplatívoros. Este episodio llena la cuota dinosáurica por Genesis Climber MOSPEADA, aunque por suerte, por una vez y sin que sirva de precedente, bien justificado por el guión. Refless, la gerente general de Inbit Planetary Invasions S.A. en Punto Réflex, expone, vaya uno a saber para quién aparte de los espectadores, sus planes de investigar el pasado evolutivo de la Tierra para adaptarse a ella luego de la conquista total. Ya era tiempo, sólo le tomó treinta y tres años desde el inicio de la invasión; Refless va incluso más lento que el remake de V, lo que es decir. El resto del capítulo trata sobre como Stick, Ray y Mint caen accidentalmente en el pozo o caverna en donde están experimentando los inbit, y se lian a disparo limpio con lo más granado de la Paleontología de 1.983, sin velocirraptores porque en esa época aún no se hacían famosos, ya que Parque Jurásico estaba a diez años en el futuro. Y Mint podrá ser un tanto cargante como personaje, pero por una vez en la vida, ciento por ciento de acuerdo con ella en que (¡spoiler!) al final, cuando se derrumba la caverna, los pobres dinosaurios exterminados como ratones dan mucha pena.

Este episodio es un imprescindible de la serie, por supuesto, ya lo decíamos, porque expone más o menos a cabalidad los planes de los inbit y sienta las bases sobre lo que va a ser el resto del argumento. Por suerte, fue adaptado casi a la pata de la letra en Robotech. El único gran pero del episodio, es la breve escena en la cual Mint, por alguna razón, es poseída por Refless. Es la primera y última vez que vemos esto, lo que resulta muy odioso, porque, imagínenselo. Si ustedes fueran Refless, ¿no habría sido una maravilla usar el poder de poseer a Mint al estilo El exorcista para espiar e incordiar a los guerrilleros día sí y día también, hasta exterminarlos por completo? Refless podría hacer suyas las famosas palabras de Muhammad Alí: "Siempre dije que yo soy el más grande, no que fuera el más listo".

10. Requiem de la batalla (戦場のレクイエムSenjō no Rekuiemu / Bienvenida Marlene, en Robotech).

El grupo de Stick llega por fin hasta el punto de reunión en el cual las tropas de asalto humanas debían instalar una base para usarla como cabeza de playa, en un asalto masivo contra Punto Reflex. Nada más llegar, lo único que descubren es chatarra y todavía más chatarra espacial: los inbit simplemente no han dejado sobrevivientes. Así de simple. Al ver la escena, Stick sufre la madre de todos los colapsos nerviosos, y se queda sentado a un lado, abúlico y nihilista. Lunk y Belmont se dedican a trastear entre los desechos a ver qué pueden rapiñar y llevarse, y les va bien: se consiguen un par de Legioss más, y además un Tread, un avión que se encaja a manera de motor tras los Legioss, por lo que ahora... ¡aviones para todos, hurra! Menos para Lunk y Mint, claro, que para eso son los secundarios de la historia. Supongo que ustedes se estarán preguntando qué utilidad tiene meterle a un avión transformable en mecha, una turbina que también se transforma en... algo parecido a un mecha, y la respuesta es muy simple: sirve para vender muñequitos, criaturitas inocentes. Por cierto, en Robotech los Tread pasaron a ser los guerreros beta. Menos mal que se detuvieron ahí, después de los alfas y betas: hubiera sido ridículo tener una serie con guerreros épsilon, kappa u omega.

Pero el mayor descubrimiento, y el punto más importante del capítulo, viene cuando Ray y Houquet investigan un pueblo cercano, o mejor dicho las cuatro piedras que quedan de él, y descubren a una linda pelirroja completamente desnuda, y en apariencia amnésica. Al ver a esta chica, y en particular cuando esta chica pasa peligro por un ataque inbit, Stick se acuerda de su novia muerta, se le pasa la tontera, se monta en su Legioss, y pobre de los tontos inbit que tuvieron la mala idea de cruzarse en su camino ese día. Ahora, la chica acompaña al grupo en su expedición contra Punto Reflex... pero está implícito, casi subrayado, que en realidad la chica fue plantada ahí por los inbit para que el grupo la reclutara y se la llevara con ellos. La tonta de Refless, tratando de meter caballos de troya en el grupo de Stick en vez de poseer otra vez a Mint, como lo hizo en el episodio anterior, y hacer que Mint pase a cuchillo a todo el grupo expedicionario. No necesito decirlo, este episodio es uno de los más imprescindibles de toda la serie, al introducir el personaje que faltaba del batallón, y además, en general está muy bien llevado.

Y así es como hemos llegado hasta el punto en el cual la serie comienza a ponerse realmente interesante. Quedan todavía unos cuantos episodios de esos más prescindibles o de relleno, pero ya tenemos el argumento principal bien encaminado. O sea, justo el punto en donde debemos interrumpir esta relación, hasta el siguiente posteo de esta serie, acá en la Guillermocracia. Porque no somos Netflix que ponemos todo el material a disposición de manera instantánea para hagan binge watching. Así de pasados de moda somos por acá.

domingo, 23 de julio de 2017

Reinar en España y morir en el exilio.

María Luisa de Parma, la Máxima Omnipotente Autoridad Suprema, y su obediente maridito, el humilde y servicial Rey Carlos IV de España, en un detalle de la célebre pintura de la Familia Real por Francisco de Goya: Retrato de los dos futuros primeros monarcas españoles exiliados del siglo XIX.
Durante el siglo XIX, se transformó casi en un chiste recurrente en España, que sus monarcas terminaban sus días en el exilio. Y desposeídos de sus regios cargos, por supuesto, de facto si no de iure. Porque cinco cabezas coronadas, más una regente, terminaron por sufrir este destino. Aunque dos dentro del listado en realidad no eran españoles sino que venían del extranjero... y se encontraron con que los españoles eran un montón de díscolos ingobernables que, ¡horror de horrores!, querían mandarse solos. Ya lo dice el viejo proverbio madrileño: No le encargues a un monarca el trabajo de un Rajoy. O de un Zapatero. Ya no me acuerdo muy bien de cómo iba.

El caso es que del lanzamiento generalizado de monarcas hacia más allá de las fronteras, sólo se salvó Fernando VII, el Rey Felón, aunque por poco, ya que como sabemos, reinó dos veces con un interregno napoleónico de por medio. Y Alfonso XII, quizás por haberse muerto joven, con apenas veintisiete años, tan joven que su sucesor ni siquiera había nacido, y por tanto, nadie alcanzó a meterle aceite a los engranajes de la catapulta para exiliarlo. Y como acá en la Guillermocracia siempre andamos buscando motivos de sorna y pitorreo, es que ahora las vamos a emprender con las testas coronadas que, en el siglo XIX, reinaron en España para acabar en el exilio.

Carlos IV.

Hay algo de placidez rococó en la persona y reinado de Carlos IV de España, si me preguntan. Un regusto a pelucas conservadoras, palacios dieciochescos, etcétera. Culpen al retrato de la Familia Real que pintó Francisco de Goya por eso. Lo que le hubiera concedido un largo y dichoso reinado si es que éste hubiera principiado a comienzos del siglo XVIII. Pero para su desgracia, asumió el trono en 1.788, a los cuarenta años de edad... y un año antes de que la Revolución Francesa viniera a derribar casi por completo el proyecto absolutista en Europa. Carlos IV era un tipo bastante inútil y poco proactivo, que dejaba los asuntos de gobierno en manos de su esposa y de su favorito Manuel de Godoy; y dice la clásica maledicencia española que dejaba también a su esposa misma en manos de su favorito Manuel de Godoy. Entretanto la Revolución Francesa dio paso al Directorio, el Directorio al Consulado, el Consulado al Imperio Napoleónico... y el mismo, a la invasión contra España. Carlos IV, siendo muy en el fondo el tipo inútil que era, renunció en su hijo Fernando VII apenas le apuraron a ello. Luego de eso, pasó unos añitos prisionero en Francia. Cuando cayó el dominio napoleónico en España, por pura lógica jurídica, quien asumió el trono fue Fernando VII porque Carlos, ya lo dijimos, había renunciado. Y Carlos quedó condenado a vagar por Europa hasta instalarse en Roma. Su esposa murió en Enero de 1.819, y él la siguió a la tumba un par de semanas después, ambos olvidados por la política y el mundo. Irónicamente, casi como si hubiera sido en verdad el rey en las sombras, Manuel de Godoy también pereció en el extranjero, algo más de tres décadas después: falleció en París, en 1.851.

José Bonaparte.

En realidad, lo de morir exiliado en este caso es un tecnicismo, habida cuenta de que José Bonaparte era extranjero para empezar. Corso, por más señas. Era el hermano de Napoleón Bonaparte, recordemos. José I de España, llamado cariñosamente Pepe Botella por sus enemigos políticos, o sea, toda la inmensa mayoría de la España que no era francófila, llegó al poder gracias a los méritos de su cuñado hermano. Y es que la familia es la familia, al final del día. Puesto a derrocar cabezas coronadas para reconfigurar el mapa europeo, Napoleón Bonaparte decidió que lo mejor era sentar a la familia en esos tronos, por aquello de la lealtad de la sangre, como un Corleone cualquiera; así es como José Bonaparte llegó hasta el trono español. Lugar en el cual, por supuesto, nunca fue demasiado popular. Bueno, es más o menos lo que puede esperarse cuando eres el representante de una potencia militar invasora que sostiene tu trono con bayonetas. Después de que la desastrosa campaña de Rusia obligara a Napoleón Bonaparte a replegarse de todos los frentes, y luego de años de resistencia insurgente en la península ibérica, los españoles corrieron a José Bonaparte, con la generosa ayuda de unas cuantas tropas británicas, todo sea dicho. Regresó a Francia, pero luego de la caída de su hermano, decidió que los aires de Estados Unidos le venían bien. Vivió en ese país hasta 1.832, luego se aposentó en Toscana, en donde falleció en 1.844, habiendo sobrevivido casi un cuarto de siglo a su hermano. A su vez, le sobrevivió descendencia en Europa... y en Estados Unidos, ejem.

María Cristina de Borbón.

En términos legales, esta princesa nunca reinó por sí, pero fue reina consorte de España primero, y regente después. Nacida en Palermo en 1.806, llegó un poco de carambola a España, para ser la cuarta esposa de Fernando VII, que la aventajaba en veintidós años. Muy en serio: Fernando VII fue llamado el Deseado por sus amiguetes y El Rey Felón por sus enemigos, pero el Viudo Serial podría ser otro buen apodo para él: se casó con su prima María Antonia de Nápoles que se le murió, se casó con su sobrina María Isabel de Braganza que se le murió, se casó con Josefa Amalia de Sajonia que se le murió, y al final con otra sobrina, la mentada María Cristina, que sí consiguió sobrevivirle. Dos más, y Fernando hubiera igualado a Enrique VIII, aunque en honor del español, él no mandó a matar a ninguna esposa. El caso es que Fernando murió con cuarenta y ocho años, dejando tras de sí a una viuda de veintiséis. Y para complicar más las cosas, Fernando había derogado la ley sálica, que impedía el acceso al trono de las mujeres, por lo que la legítima reina ahora era Isabel II, de apenas tres añitos de edad. El infante Don Carlos, que era tío de Isabel II, decidió que el trono era para él, armó su revolución, y lo que siguió fue el reñidero de gallos de las guerras carlistas. María Cristina, por su parte, tenía prospectos suficientes para casarse de nuevo... y lo hizo en matrimonio secreto con un sargento. ¡Insulto a los españoles, la reina casada con un fulano de baja estofa! Lo que aprovecharon los liberales para sublevarse y conseguir que María Cristina abdicara, en 1.838. Falleció cuarenta años después, en El Havre, Francia, no sin antes verse involucrada en un bochornoso intento por instalar a uno de sus hijos en el trono de Ecuador. País que, recordemos, no había tenido monarca desde la independencia. Al menos, la enterraron en el Escorial. Algo es algo.

Isabel II de España.

Era cosa predecible, lo de Isabel II de España iba en la familia: su abuelo terminó en el exilio, y su madre también. Aunque fue reina desde los tres años de edad, asumió el poder de manera personal recién en 1.843, entrando en la temperamental adolescencia. Gobernó cerca de un cuarto de siglo con la más sabia de las políticas: inclinarse hacia el lado de los vencedores. ¿Iban ganando los conservadores? Su gobierno se conservadurizaba. ¿Iban ganando los liberales? Liberalización era lo que tocaba. A veces se embarcó en empresas un tanto ridículas, como su intento de invadir Chile y Perú para reconstruir el Imperio Español, que acabó en el bochorno de 1.866. Finalmente, el movimiento militar llamado la Revolución Gloriosa de 1.868 consiguió enviarla al exilio. Lo que originó una crisis diplomática que desembocaría en la Guerra Franco Prusiana. Lo que originó la política bismarckiana de alianzas que llevaría a la Primera Guerra Mundial. Lo que originó el Tratado de Versalles que llevaría a la Segunda Guerra Mundial. Lo que originó el mundo bipolar de la Guerra Fría. O de cómo, al final de los hilos de la Historia, una hija de un Viudo Serial y de una princesa palermitana que intentó invadir a Perú y Chile, fue la responsable lejana de la Guerra Fría, para que no digan que los españoles no tienen peso en la Historia Universal. En cuanto a Isabel II, inicialmente no renunció aunque seguía en el exilio, pero acabó aceptando el peso de los acontecimientos y abdicó en 1.870. Vivió lo suficiente para ver el nuevo siglo, ya que falleció en 1.904, superando en algo la ochentena, y ya como reliquia de otros tiempos. Al menos, a Isabel II la interpretó Anna Paquin en Amistad, la película que dirigió Steven Spielberg en 1.997, años antes de desmelenarse en True Blood; pero no le hicieron ningún favor pintándola como una mocosa malcriada y caprichosa. En fin.

Amadeo I de Saboya.

Después de la Revolución Gloriosa, los españoles no se atrevieron a vivir sin rey, no vaya a ser cosa que Papito Dios se enoje o algo así, de modo que llamaron a otro. Uno con pedigrí, por supuesto, no un pelafustán salido a saber de qué aldea del Mediterráneo como Pepe Botella. El elegido fue el príncipe Amadeo de Saboya, que era hijo de Víctor Manuel II, el primer rey de una Italia unificada. Luego de la renuncia de Isabel II de España, Amadeo I de Saboya juró la Constitución el 2 de Enero de 1.871. Pero los españoles, habráse visto... resultaron ingobernables. El pobre hombre quizás esperaba ser saludado como salvador de la Patria o poco menos, y se encontró con un lío de facciones políticas dentro de facciones políticas dentro de facciones políticas, que remataron incluso en un intento de asesinato, en Agosto de 1.872, en donde sus caballos fueron masacrados por tiros de revólver y escopeta, aunque el monarca escapó ileso. Finalmente, el 11 de Febrero de 1.873, decidió renunciar y se marchó de España para nunca más regresar. No quiero disgustar a los lectores españoles de la Guillermocracia, pero no habla muy bien del país, que un italiano acabe detestándolos por intrigantes y pelotilleros, de todas las posibles naciones intrigantes y pelotilleras que podían odiar a los españoles. Amadeo murió en Turín, Italia, en 1.890, y lo hizo increíblemente joven: tenía apenas 44 años de edad. Irónicamente, su segunda esposa fue María Leticia Bonaparte, que era sobrina nieta de José Bonaparte, lo que convierte a Amadeo I de Saboya en sobrino nieto político del único monarca Bonaparte de España, y emparenta a los dos únicos monarcas españoles extranjeros del siglo XIX...

Alfonso XIII.

Carlos IV fue el primer rey español del siglo XIX, y acabó en el exilio; Alfonso XIII de España fue el último, y honró la tradición siguiendo el mismo camino. Otro rasgo curioso de su reinado: casi todos los reyes llegan a serlo cuando fallece o renuncia su antecesor, y mueren en su puesto, pero con Alfonso XIII fue al revés, porque nació siendo rey, y abdicó por el camino. Su padre fue Alfonso XII, que a su vez era hija de Isabel II; ahora bien, Alfonso XII falleció antes de que naciera su hijo, que de todas maneras, habiendo sido concebido, ya era rey, y fue saludado como tal en su nacimiento, en 1.886. Que no se diga que Alfonso XIII no era humanitario: no sólo se mantuvo neutral en la Primera Guerra Mundial, sino que además montó una red de protección para prisioneros de guerra de ambos bandos. Menos memorable es que intentara compensar la pérdida de Cuba y Filipinas, las últimas posesiones coloniales españolas, con un nuevo imperio en Marruecos; esto remató en la derrota de El Annual, lo que le valió el sobrenombre burlesco de Alfonso el Africano. El asunto acabó tan mal, que Alfonso XIII decidió apoyar el golpe de estado y posterior dictadura de José Primo de Rivera para mantenerse en el trono. Pero como de costumbre, la Economía fue la gota que rebalsó el vaso: España, como el resto del mundo, encajó muy mal la Gran Depresión de 1.929, y en la crisis política subsiguiente, Alfonso XIII marchó al... ya saben de qué se trata este posteo. Al exilio, eso es. Pero, porfiado, no renunció. Su última esperanza era que el general levantisco Francisco Franco intentara restaurar la monarquía, pero como sabemos, eso no ocurrió. Finalmente, en Enero de 1.941, aceptando lo inevitable, acabó renunciando; falleció un mes después, siempre en el exilio, en Roma. El siguiente rey de España sería su nieto Juan Carlos I, que no acabó en el exilio: abdicó en 2.014, cuando las cosas se le pusieron difíciles, pero siguió viviendo en España. Era el siglo XXI y no el XIX, después de todo.

jueves, 20 de julio de 2017

Corona de Amenofis: Ocho diferencias entre las dos continuidades.


A comienzos de 2.017, acá en la Guillermocracia nos anotamos un nuevo éxito, con el reboot de la blogoserie Corona de Amenofis. La misma fue publicada entre 2.007 y 2.011, se extendió por 123 episodios, y remató en un final que dejó el grueso de las tramas cerradas, aunque con una historia de fondo sin una verdadera conclusión. Traerla de regreso con nuevos episodios cuando en realidad casi nadie ha leído los antiguos, no parecía una buena idea, de manera que opté lisa y llanamente por el reboot; así, los nuevos lectores pueden subirse al carro sin tener que hacerse cargo de una continuidad bastante pesada hacia atrás. De este modo, entre Diciembre de 2.016 y Mayo de 2.017 publiqué los seis episodios que integran Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta. La misma incluye una historia completa, pero además, siembra varios elementos que dan lugar a potenciales secuelas que le den forma a una nueva continuidad.

Por supuesto, aproveché la ocasión para hacer una cierta limpieza del universo de Corona de Amenofis. En la blogoserie original se acumularon unos cuantos problemas de continuidad, lo que es lógico si se piensa que su universo fue construyéndose un poco fragmento a fragmento, de manera que muchos elementos introducidos en el desarrollo de la historia, a veces chocaban con situaciones presentadas con anterioridad. Por ejemplo, uno podía preguntarse en dónde estaban tales o cuales facciones con anterioridad a su presentación en la continuidad original, si las mismas se suponían que eran parte del entramado de conspiraciones en la sombra a través de los cuales se movía la Humanidad. Detalles así.

Por eso, resulta interesante hacer un repaso de las diferencias entre ambas continuidades. Por supuesto, ambas no tienen el mismo peso específico. Seis episodios de Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta no pesan lo mismo que los 123 de la blogoserie original, por supuesto, en lo que a la riqueza del universo narrativo se refiere. Sin embargo, en esos seis episodios se han mostrado algunos personajes y situaciones de una manera tal, que hace imposible presentarlos de la misma manera que en la continuidad original, por lo que ya se han asentado como una continuidad alternativa de manera sólida y segura. Para presentarlos, hablaremos en un párrafo de la Continuidad Original (C.O.), y en otro, de cómo esta misma situación se presenta (o no) en Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta (A.O.). Y creo que no necesito decirlo. Lo que sigue incluye una enorme cantidad de spoilers, tanto de Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta como de la blogoserie original. De manera que mi recomendación es que, antes de leer esto, a lo menos lean Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta. En cuanto al resto, procedamos con lo que nos ocupa.

1.- El significado de Corona de Amenofis.

(C.O.) - En el primer párrafo del primer capítulo de Corona de Amenofis se dejaba bien en claro que el nombre del condominio carecía de significado alguno. Era simplemente una frase bonita que luciría bien en los carteles promocionales, y punto. Hubo ciertos aspectos del argumento que aludían a episodios en el antiguo Egipto, es cierto, pero ningún faraón Amenofis del antiguo Egipto, y hubo cuatro de ellos, tuvo el más mínimo efecto en la historia. Esto se encuentra en consonancia con que la continuidad original tenía un cierto tinte postmoderno, y se buscaba realzar lo artificioso del argumento, para remarcar todavía más su carácter de soap opera de Ciencia Ficción.

(A.O.) - En la nueva continuidad no se explica realmente el origen del nombre del condominio, pero sí que existe una conexión muy fuerte. El Faraón Amenofis IV, mejor conocido como Akenatón, sí que es presentado en la Historia, y existe una conexión entre éste, y el personaje que desarrolló el programa de construcción, dentro del cual fue erigido Corona de Amenofis. Y se dejan caer fuertes insinuaciones de que todo es parte de un plan que se ha desarrollado por más de tres milenios y contando. Por lo tanto, es muy probable que el nombre Corona de Amenofis sí que signifique algo, aunque no termine de quedar bien en claro qué.

2.- Las ruinas prehispánicas en Corona de Amenofis.

(C.O.) - He aquí un caso de idea que no aparece en la continuidad original... pero que podría haberlo hecho. Uno de los conceptos originales sobre los cuales trabajé en la historia original, es que Corona de Amenofis era un imán para sucesos extraños debido a haber sido construido sobre un cementerio indígena. Sin embargo, dicho punto argumental nunca fue traído realmente a colación, por lo que técnicamente esta explicación no es canónica, aunque tampoco nada en la historia original la desmiente, en realidad.

(A.O.) - Irónicamente, entre el final de la continuidad original y el reboot, el concepto de la construcción indígena bajo Corona de Amenofis cobró nueva fuerza por los descubrimientos arqueológicos recientes según los cuales, en efecto, Santiago de Chile fue fundado sobre una ciudad del Imperio Inca. Y esto encaja a las maravillas con otro aspecto del universo de Corona de Amenofis que es central para el condominio, aunque no ha sido presentado aún. De manera que utilicé dicho concepto ahora de manera canónica, tomándome libertades narrativas por supuesto, para encajarlo dentro de la cosmología narrativa.

3.- La existencia de Arquitectura Oculta.

(C.O.) - Arquitectura Oculta simplemente no existía en la continuidad original. Misseldavia y los misselianos sí que existían, y su agenda a grandes rasgos era más o menos similar a la del reboot, pero no se mencionaba la existencia de ninguna agencia especializada que la llevara a cabo. Por supuesto, hay detalles respecto de Misseldavia que son ligeramente contradictorios dentro de la continuidad original, de manera que esto no debería ser una sorpresa.

(A.O.) - Lo que en mi opinión era una de las mayores falencias de la continuidad original, queda aquí solucionado. Misseldavia sigue teniendo la misma agenda que en la continuidad original, pero ahora existe una agencia que es su brazo institucional para tal labor. Arquitectura Oculta, por supuesto. Eso también es más razonable, considerando que vivimos en un mundo interconectado en el cual mantener un secreto como el de los verdaderos planes misselianos, es un casi imposible, de no mediar una agencia especializada trabajando en el tema; así, la idea de que Arquitectura Oculta esté activamente tratando de mantener una mascarada, suena como una explicación razonable para esto.

4.- Personajes nuevos.

(C.O.) - Los personajes de Llacolén y Vicente simplemente no existían en la continuidad original. Lo que hace sentido: los mismos están vinculados al área de la construcción, y en la blogoserie original, el condominio ya estaba construido en el primer párrafo del capítulo uno. Otro tanto sucede con Sinchi Roca, que simplemente no figuraba como personaje.

(A.O.) - Llacolén y Vicente fueron incorporados un poco para servir como anclaje a tierra dentro de la historia. En este universo narrativo vemos la confrontación de numerosas fuerzas que tienen un poder desmedido. Llacolén y Vicente ofrecen un poco el punto de vista de la calle, las personas normales y corrientes que por un motivo u otro, acaban cruzándose con estas fuerzas. Además, la incorporación de Llacolén debería permitir a futuro solucionar un problema lógico que se produjo en la continuidad original. La de Cápac Huari, por su parte, debería redondear más adelante un aspecto de la blogoserie original que es lógico, pero que siempre quedó un poco sin explicar.

5.- El destino de Carmiel.

(C.O.) - Carmiel nunca contó como uno de los personajes principales, pero tuvo cierta relevancia en su calidad de matón de villano, en particular luego de ciertos sucesos relativos a cómo se desarrollaron los planes de Misseldavia. Esencialmente era el secundario que aparecía un poco aquí, allá y en todas partes, para lo que pudiera hacer falta en términos de lesionar o matar gente. Por supuesto, Carmiel en la continuidad original nunca trabajó para Arquitectura Oculta porque, como dijimos, la misma no existía en dicha continuidad.

(A.O.) - Carmiel ahora es reconvertido en agente al servicio de Arquitectura Oculta, lo que es natural, considerando que si Arquitectura Oculta hubiera existido en la continuidad original, ése hubiera sido el punto de partida más lógico para Carmiel. Por supuesto, creo que no necesito decirlo, Carmiel no dura ni de lejos tanto como su contraparte en la continuidad original...

6.- La llegada de Yasna a Corona de Amenofis.

(C.O.) - Yasna aparece recién a la altura del episodio 49 de la continuidad original, en conjunto con Ludwica. En cierto sentido, su función como personaje era servir de contraste a Ludwica; así, Ludwica era la heroína de carácter melancólico y retraído, mientras que Yasna por el contrario tenía una disposición más alegre y vital. Pero había un problema: si Yasna viajaba por el tiempo desde Andinia a inicios del siglo XXII, ¿por qué no arribar al momento mismo de la creación de Corona de Amenofis, o incluso todavía antes? Ese problema lógico nunca encontró explicación en la continuidad original, salvo lo que podemos llamar una respuesta fuera del texto mismo: el personaje fue concebido cuando ya la blogoserie tenía su recorrido. Hay como una pista en la continuidad original, cuando se menciona que las guerras respecto de la fundación de Andinia conllevaron la destrucción de una enorme cantidad de registros históricos, en esencia la misma explicación que ofrecen en Terminator de 1.984 para justificar que Skynet no envía asesinos a otros puntos del pasado, pero esta respuesta nunca llegó a ser por completo canónica, de manera que la cuestión quedó en definitiva en el aire.

(A.O.) - El problema lógico de la continuidad original, la nueva lo resuelve de una manera muy elegante. Yasna sí llega al momento de la construcción de Corona de Amenofis, y punto. Además, la última escena entre Yasna y Leoncio da a entender que el segundo instruye a Yasna acerca de la importancia de Corona de Amenofis, lo que justifica que ella no arribe incluso antes. Eso deja flotando la relación entre Yasna y Ludwica, por supuesto, considerando que Ludwica no fue incluida como personaje en CdA:AO, pero está contemplada la aparición de Ludwica en una potencial secuela, para terminar de cuadrar el círculo.

7.- La ubicación de Flenn.

(C.O.) - En medio de toda la pirámide de planes dentro de planes dentro de planes, es probable que las cucarachas del futuro postapocalíptico se coronen en la cumbre simplemente por venir desde el futuro más lejano de todos, como no contemos al ser conocido como Ka, por lo menos. Y entre dichas cucarachas, el rol de Flenn en la continuidad original era servir como control de misión en el futuro, para Klunn en el siglo XXI. Era un concepto interesante, pero originó todavía otro problema lógico: si las cucarachas del futuro postapocalíptico dominaban una tecnología para entablar conversaciones a través del tiempo, ¿por qué no ofrecer esa tecnología a Leoncio, Ludwica y Yasna, y posibilitar que ellos conversaran con la Yasna del siglo XXIII? Lo que hubiera abierto una lata de gusanos: el padre Genaro conversando con los líderes del Genarismo en el siglo XXIII, Templemann conversando con el Presidente Herrmann o con Samosis el Egipcio, Basanio Urmeneta conversando consigo mismo en el pasado... Por supuesto, el derrotero de Klunn fue bastante tortuoso y complicado, lo que ayuda a explicar un poco esto, pero aún así, esa cuestión quedó en el aire.

(A.O.) - Dentro de la nueva continuidad, Flenn sigue sirviendo como control de misión, pero ahora en Misseldavia en el siglo XXI. O sea, es tan viajero en el tiempo como Flenn. Por supuesto, esto significa que dentro de la nueva continuidad no existe ninguna tecnología que permita conversar a través del tiempo, o al menos, así queda implícito. Asunto resuelto. Por el minuto, a lo menos.

8.- El rol de Almendra Caballero.

(C.O.) - Almendra Caballero era la encargada de Ibis Blanco, pero la empresa funcionaba un poco a medias como constructora y a medias como inmobiliaria. El rol mismo de Ibis Blanco nunca estuvo demasiado bien definido, más allá de ser un elemento narrativo clave de las ficciones tipo Dallas o Dinastía, en donde los pasos que diera la empresa siempre eran un tanto nebulosos, y nunca se especificaba demasiado bien qué hacía o cómo funcionaba más allá de su giro comercial, pero la misma era algo lo suficientemente valioso como para matar o morir por ella. Un mcguffin de toda la vida, por decirlo más claro. Eso creó situaciones un poco absurdas, en las cuales se vio a Almendra Caballero apareciéndose por Corona de Amenofis para cobrar en persona los dividendos, lo que servía bien para propósitos narrativos, pero no tenía mucha lógica considerando que hoy en día, todo se paga por depósito bancario o vía Internet.

(A.O.) - El rol de Almendra Caballero ahora está mucho mejor definido. Hereda de la continuidad antigua el ser en realidad una agente misseliana en Chile, pero ahora operará un poco más desde las alturas, involucrándose menos en los asuntos del día a día. Por supuesto, eso significa que le va a tocar lidiar con un montón de marrones, tanto desde Misseldavia como desde los otros frentes de batalla que se irán abriendo por el camino...

Como puede observarse, el universo narrativo original de Corona de Amenofis era muy rico en personajes y situaciones, y el grueso de todo ese material, queremos traerlo de regreso a la nueva continuidad, de una manera u otra. Solucionando de paso los diferentes problemas lógicos que hayan podido acumularse por el camino, en lo que creo haber hecho un buen trabajo. Por lo pronto, ya estoy trabajando en la secuela de Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta, la que debería comenzar su publicación en los primeros meses de 2.018. Y como premio a los lectores, una pequeña noticia a manera de adelanto: en dicha secuela, el antagonista principal en definitiva será Gerssel. Aunque para quienes conozcan la continuidad antigua, esto no debería representar ninguna sorpresa...

martes, 18 de julio de 2017

La escoria que Schwarzenegger se llevó (2 de 2).


Ya vamos por la mitad del repaso a la escoria de Schwarzenegger se llevó, y es para quedarse con los pelos como escarpias. Ya vamos en aguerridos mercenarios entrenados para matar. ¿Qué clase de enemigo puede ser incluso peor que esto? A estas alturas del partido ya se nos están acabando los enemigos simplemente humanos, y de manera lenta pero segura entramos en un terreno diferente. Uno en el cual veremos a nuestro héroe de físico cuadrado muy característico y un cerrado acento austríaco desatar todo su verdadero poder. Sientan miedo. Salvo que sean chicos buenos, amen a su familia, defiendan a Estados Unidos, voten republicano, y se coman todos sus cereales. Pero hay gente que no comparte esa clase de valores. Como por ejemplo, los...

...terroristas.

Ahora ya no hablamos de gentuza que está en el negocio por los viles dólares, sino de fanáticos dispuestos a ver arder el mundo. Curiosamente, por alguna razón que no me atrevo a especular, en cada película tenemos a una terrorista mujer mandando a un terrorista hombre, aunque en un caso se trata de una vuelta de tuerca, porque inicialmente pensamos que el hombre es el villano. ¿Acaso a los terroristas les gusta la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer? Misterio. El caso es que en Mentiras verdaderas de 1.994, la terrorista es Tia Carrere, en sus años de estar más estupenda que nunca, más o menos la misma época de El mundo de Wayne. Mentiras verdaderas tenía un cierto valor camp, por lo que lo mortalmente serio de las escenas de acción resaltaban incluso más. Aunque al final la película no se contiene, y en su escena final, se carga al matón de la villana de una manera bastante esperpéntica, casi autoparódica. Pero aunque Tia Carrere estaba a todo dar en esos años, al final Schwarzenegger decide quedarse con una entonces en mitad de la treintena Jamie Lee Curtis. Claro, el bailecito erótico en lencería negra ayuda, por supuesto. Por cierto, la hijita corazón de Schwarzenegger acá es... sorpresa: Eliza Dushku. De tal palo...

A diferencia de Mentiras verdaderas, ligeramente ridícula pero a propósito, Daño colateral de 2.002 se toma a sí misma tan en serio, que llega a ser aburrida. Arnold Schwarzenegger aquí es un bombero, vale por eso, que luego de un atentado terrorista que se ha cargado a su familia, y que el gobierno de Estados Unidos se moje entero de cobardes que son, decide ir a la jungla a cobrársela. Lo que viene, se supone que es spoiler, pero es una vuelta de tuerca tan anunciada, que es imposible no adivinarla, a poco que uno haya visto esta clase de subproductos. Al final, la verdadera terrorista es Francesca Neri, cuarentona que llevaba una década de haber rodado Las edades de Lulú; porque en Hollywood, una mujer al mando no puede ser otra cosa sino una terrorista o una Margaret Tatcher. Díganselo a Allison Taylor y la muy espectacular serie de ataques de disentería con los cuales se fusila su propia Presidencia en 24...

Megacorporaciones.

Subiendo un escalón más en los niveles de maldad, ahora tenemos a seres humanos que deben reunirse en gigantescos equipos económicos corporativos para tener siquiera alguna ligera oportunidad de sobrevivir más allá de un par de cambios de golpes con Schwarzenegger. Hablamos de megacorporaciones aquí, que como sabemos, están fagocitando al mundo y sus alrededores. La más realista, y realismo es un decir aquí, es la que se esconde tras la conspiración en El protector de 1.996. En esa película, Arnold Schwarzenegger trabaja para el programa de protección a testigos... protegiendo testigos, justamente. Pero las cosas se complican cuando cierta testigo, una Vanessa Williams todavía de buen ver a pesar de haber pasado una década de esas fotitos sáficas en Penthouse, está en la mira de una poderosa corporación que intenta cubrir un negocio sucio con armas. Que van a vender una superarma imparable a un grupo terrorista, o sea, lo de siempre, vamos. Y para amenizar las cosas, hay un traidor dentro de las filas, etcétera. Aquí, Schwarzenegger se las ve con mercenarios, traidores, una megacorporación, y... un cocodrilo. El único pobre bicho que, bien mirado, no se merecía lo que le iba a pasar, porque cuando eres un cocodrilo no tienes malicia, sólo haces lo que tu instinto te dice que debes hacer. La respuesta de Schwarzenegger después de faenárselo: "Eres una maleta". Y nosotros diciéndonos: pobre reptil. Pobre reptil por el cocodrilo, no por los ejecutivos corruptos. Ellos son reptiles, pero son ricos, no pobres.

Luego vienen las megacorporaciones del futuro. Porque, ya sabemos, el mundo se va a ir al demonio, terminaremos viviendo en una era Cyberpunk, la democracia se extinguirá, y... no estoy demasiado seguro que eso todavía sea el futuro. En fin, en The Running Man de 1.987, estamos en el futuro, en... ¿2.017? Ay, eso es estar viejo. En el futurista año de 2.017, luego de un horrible colapso económico... ¿esto es Ciencia Ficción? ...un gobierno dictatorial domina Estados Unidos... ¿están seguros de que esto es Ciencia Ficción? ...envenena a las masas con televisión chatarra... ¿realmente seguros de que esto es Ciencia Ficción? ...en donde el espectáculo principal es ver un reality show con gente muerta. Bueno, eso sí que es Ciencia Ficción... aún. Lo más cerca que hemos tenido es a Donald Trump espetando eso de "You're fired", aunque perder el empleo en nuestra sociedad corporativista es la muerte en vida, en realidad. The Running Man está basada en una novela de Stephen King, pero para el protagonista de la misma, un tipo de mediana edad algo barrigón, contrataron a... Arnold Schwarzenegger, con su, ya lo saben, físico cuadrado muy característico y cerrado acento austríaco. La gente de Hollywood sí que sabe cómo mejorar el material de base, digo yo. Obligado por las circunstancias, Schwarzenegger acaba siendo uno de los pobres fulanos arrojados a un programa televisivo para ser asesinados en vivo y en directo por un equipo de cazadores bien armados. Lo que sigue es bastante obvio, tratándose de Schwarzenegger. Después de cargarse a uno de esos pobres diablos que no saben con quién están tratando, un tal Sub Zero, el austríaco va y dice: "Ahí está Sub Zero, ahora es un cero a la izquierda". Bueno, al menos Schwarzenegger tiene un par bien puesto y hace lo que se debe hacer, en vez de esperar a que los astros se alineen de manera milagrosa para que todos quienes andan tras suyo caigan muertos por una u otra razón, como lo hace una muy cobarde Jennifer Lawrence en Los juegos del hambre...

Luego vienen las megacorporaciones futuristas malvadas que ya no es que te metan en un reality a que te mueras y seas carne de audiencia, sino que empiezan a jugar directamente con tu mente. Como en El vengador del futuro de 1.990, en donde vemos como Arnold Schwarzenegger es un obrero en el todavía futurista año 2.089, que para salir un poco de la rutina, va a una empresa que implanta sueños, que debe ser como el 3D del futuro. Y luego de que se somete al procedimiento, Schwarzenegger descubre que en realidad es un espía que está en lucha contra un poderoso gremio corporativo que... ya se imaginan el resto. Creo que había visto un anime similar, se llama Super Agente Cobra, y data de 1.982, aunque la obra original de Philip K. Dick (Podemos recordarlo todo por usted) es anterior a ambas. Eso sí, El vengador del futuro se ríe cosa mala de los clichés propios del cine de Schwarzenegger, que a estas alturas del partido es casi un subgénero fílmico por derecho propio, exagerándolos hasta prácticamente la parodia... para luego insinuarnos que todo es una gran farsa porque a lo mejor, quizás, posiblemente, el protagonista nunca abandonó el procedimiento, éste salió mal, y todas las aventuras tipo James Bond futurista en Marte no son más que el brote psicótico de un pobre tonto que se quedó náufrago en su propia mente. Por supuesto, esto es también un comentario metatextual respecto de los propios espectadores que se toman demasiado en serio las películas, y luego hacen tonteras como rayarse con "soy el Joker" y montarse matanzas en algún cine de Aurora... ¡Ah! Y se me olvidaba. Entre la escoria con la que barre Schwarzenegger en esta película, está Sharon Stone; bueno, su personaje, claro está. Pero como era una arpía manipuladora de cuidado, pues está bien; la igualdad de derechos entre hombres y mujeres también aplica en el ser exterminados cuando se aparten del recto camino de la justicia, por supuesto. Y ustedes ya se saben el diálogo clásico. Sharon Stone: "Cariño... No me lastimarías, ¿no, amorcito? Amorcito, sé razonable. ¡Después de todo, estamos casados!". Schwarzenegger: "Considéralo un divorcio". Y Rachel Ticotin: "¿Esa era tu esposa? ¡Qué perra!".

Pero siendo bien materialistas en el sentido filosófico del término, la mente no es más que una construcción o ilusión, y lo único real es el cuerpo, ¿verdad? Da lo mismo lo que pase con la cabeza, en tanto haya un cuerpo al que conectarse y con el cual tener un sentido de identidad, a partir del cual se pueda decir que "yo soy yo", "pienso luego existo", "Ayn Rand tenía razón y soy un dios entre insectos - ustedes son los insectos". Pero claro, luego llega una maldita empresa de clonación, como pasa en El sexto sentido El sexto día de 2.000, y de pronto, hay más de un Arnold Schwarzenegger rondando allá afuera. Y por supuesto, el clon suplanta a Arnold Schwarzenegger, toma su trabajo, su vida, y lo que es más doloroso, su esposa. El asunto podría ir de clon contra clon, lo que tratándose de Schwarzenegger es lo máximo, pero bien pronto sabemos que en realidad la megacorporación es la malvada, que juega a ser Dios y crea clones humanos a pesar de que esto está prohibido por las leyes... ¿Realmente necesito escribir aquí cómo termina la película? Sí, es un spoiler, pero no creo que sea uno difícil de verlo venir... Menos spoiler es el hecho de que el dueño de la malvada megacorporación es malvado por... alguna razón, pero bien mirado, sus argumentos a favor de la clonación no son tan indefendibles, después de todo. O de cómo una maldita película de acción a cargo del bendito Arnold Schwarzenegger debería ser visionado obligado para todos los seminarios de Bioética, de todas las posibles aplicaciones que podrían caer aquí... ¿Que la película no es tan buena para eso? Bueno, la gente que se toma en serio los seminarios de Bioética, y su inflado sentido de la propia importancia como anclas morales del mundo o algo así, no se merecen algo mejor, en realidad.

Soldados del futuro.

Si hay algo más poderoso que un soldado del presente, es... un soldado del futuro. Piénsenlo. Los falangistas de 300 o los legionarios de Gladiador eran la leyenda de su tiempo, pero, ¿alguno de ellos tendría la más miserable de las oportunidades contra un gurka del siglo XIX o un black-ops actual, si es que ellos decidieran volver en el tiempo? Creo que no. Incluso viniendo desnudo desde el futuro y sin traer armas, Kyle Reese es capaz de pararse de tú a tú contra nada menos que todo un cyborg. Que es Schwarzenegger con su, ya lo sabemos, físico cuadrado muy característico y cerrado acento austríaco. En Terminator de 1.984, porque por el Kyle Reese de Terminator Génesis no doy tres centavos de dólar. De hecho, ésta es una de las pocas veces en que Schwarzenegger... (spoiler, pero... ¿acaso nunca han visto Terminator de 1.984?) ...¡acaba derrotado! Aunque le costó morir, eso sí. Era un cyborg, lo ya dicho. En su época fue un casting perfecto: nadie mejor que un austríaco de físico cuad.... vamos a cambiar la frase para no aburrir al personal. Nadie mejor que un austríaco con acento centroeuropeo y contextura de camión de relaves mineros de CODELCO para interpretar a un cyborg imparable. Hoy en día, en que sabemos que Schwarzenegger es Schwarzenegger, chirría que deba ser un cyborg para ser tan poderoso, y además, que aún así entre un soldado en bolas y una camarera de restaurante barato se lo acaben por cargar. La magia del cine, eso es lo que es.

El condenado Batman.

Y subiendo en la siempre ascendente escala de poder entre los oponentes de Schwarzenegger, hemos llegado hasta el ser humano más poderoso sobre el planeta Tierra: the goddamn Batman. Porque hablamos de un tipo que es un ropero de tres cuerpos entrenado en gimnasio, especialista en artes marciales, millonario, armado de alta tecnología, el mejor detective del mundo, y el hombre que por sí solo impide que DC Comics pase a segunda división, ahora que Superman está de capa caída. Porque todos sabemos que LEGO Batman: La película es mejor que cualquiera del Universo Expandido DC, aunque tratándose de Wonder Woman, por poco. Y contra este Ubermensch es que vimos a Schwarzenegger, interpretando a nada menos que a Mr. Freeze en Batman y Robin, la denostada película de 1.997, que justamente cumple veinte años por estos días, siéntanse viejos. Lo más sorprendente de todo es que, contra la imagen tradicional de Schwarzenegger como un cabeza de músculo de acento gracioso, su actuación en esta película supera de lejos a un elenco en el cual se contaban algunos valores tan sólidos como un ascendente George Clooney, Uma Thurman, Alicia Silverstone en sus efímeros días de estrellato, y un otoñal Michael Gough. La actuación de Schwarzenegger, seria y contenida, está tan por encima de la película, que uno se puede preguntar qué no habría salido de ahí si se lo hubieran tomado en serio, en vez de rodar el mamarracho que fue esa cosa, una especie de actualización sin gracia del Batman de Adam West a lo peor de la década de 1.990, horrorosa electrónica rave incluida, y sobre todo, si no hubieran incluido ese dolorosísimo intento de broma que fue el "¿Qué mató a los dinosaurios? ¡La Edad de Hielo!".

Zombies.

Ya es oficial. Hemos cruzado la línea. La escoria que ha barrido Schwarzenegger ahora necesita ser tan poderosa, que entramos directamente en el reino de las criaturas imaginarias. Aunque llamar imaginario a un zombi, viendo a tanto yonki enchufado al opio del pueblo que son los mundiales de fútbol, quizás sea algo de otros tiempos. El caso es que en Maggie, película de 2.015, Arnold Schwarzenegger se enfrenta a... una infección zombi. Cosa rara, no se embarca en una escabechina a tiro limpio estilo Marque Z por Zombies de Los Simpsons, o su versión más seria y por lo mismo más aburrida, Guerra Mundial Z con Brad Pitt. En este caso es la hija de Schwarzenegger la que es infectada. Y como no hay mercenarios masacrables como en el caso de Alyssa Milano, Schwarzenegger debe limitarse a... ser un buen padre. O algo así. ¿Qué puede hacer Schwarzenegger cuando el objetivo a masacrar no es escoria, sino que es tu propia hija? ¿Interpretada por Abigail Breslin, la mismísima Little Miss Sunshine, para colmo? Pues... no mucho. Por cierto, recaudando poquito más de un millón de dólares, esta película se la pegó dura en taquilla, y eso que por presupuesto, no costó ni cinco millones. Moraleja: nos gusta más Schwarzenegger cuando se carga truhanes de baja estofa. Verdades son verdades, por desgraciadas que sean.

Hechiceros.

Arnold Schwarzenegger será muy Arnold Schwarzenegger, pero, ¿qué puede hacer una miserable espada 1d4+1 de golpe frente a todo un arsenal de magia negra? Pues, como lo sabe cualquiera que haya jugado AD&D con un mago o clérigo nivel 5 o más... no mucho. Pero Arnold es mucho Arnold, así es que consiguió batírselas con tres hechiceros en la franquicia de Conan. Sí, ya sé que una de esas películas no es oficialmente de Conan, pero, vamos... El primero en donar su cuerpo a la ciencia fue Thulsa Doom, en Conan el Bárbaro de 1.982, aunque ahí Schwarzenegger recibió un poquito de ayuda, y no fue una victoria sin costos... Ser interpretado por James Earl Jones ayuda, por supuesto. Y he aquí el detalle que enfurece a todo fanático de Conan: en la serie de relatos de Robert Howard, Conan el Cimerio fue siempre amo de su destino, que iba hacia donde se le antojaba porque era el Ubermensch apolíneo que tú, friki de toda la vida, siempre has querido y no podido ser, mientras que en esta película fue Thulsa Doom quien indirectamente lo creó al saquear su aldea, matar a su madre, reducirlo a esclavitud... y luego de quejan del Joker en Batman de 1.989.

Luego viene Conan el Destructor de 1.984, por supuesto. La secuela que mató oficialmente la franquicia, a pesar de que al final se nos recuerda que Conan vivió otras aventuras, ganó la corona de Aquilonia sobre sus atribuladas sienes, etcétera. Aquí el hechicero de turno es... debería anunciar spoiler, pero es cuestión de ver al personaje y se sabe de inmediato que es el villano. La reina Taramis, por supuesto. Ayuda que es interpretada por Sarah Douglas, la chica del trío de villanos de Superman II, por más señas. Conan aquí es reclutado para resucitar a cierto personaje muy querido para él, pero las cosas funcionan de otro modo. La clase de otro modo que implica traer un ser lovecraftiano de otra dimensión para sembrar el caos y potencialmente el fin del mundo. Aunque lo de lovecraftiano deberíamos tomárnoslo en solfa; lo escuálido de los efectos especiales y el nivel en general ramplón de la película, no ayudan mucho a que lo veamos como una abominable amenaza cósmica capaz de aniquilar a la raza humana o algo así. Aunque al menos la película nos dio una de las mejores líneas de la Historia del Cine: "¡Lo matamos, Conan!". Sí, hombre sí, entre ambos lo mataron, ten por seguro que será incluido en el posteo "La escoria que Mako y Schwarzenegger se llevaron juntos", el día en que yo esté tan loco como para escribirlo.

Y finalmente tenemos a Conan el Bárbaro en una tercera aventura... pero bajo el nombre de Kalidor. Porque con el éxito del personaje, y los clones de pacotilla que brotaron en la bella Italia, ¿por qué no llevar al cine otra franquicia de Robert Howard? Así llegó a los cines Sonja la guerrera de 1.985, personaje que adoptó las formas entonces contundentes de Brigitte Nielsen. Y como había un problema con los derechos de autor, Schwarzenegger fue contratado, pero no para interpretar a Conan como era la intención primaria, sino a Kalidor, que es el Conan de Schwarzenegger en todo menos el nombre. Falta de registro actoral, es lo que tiene el tema. Aquí la mala es la reina Gedren, interpretada por Sandahl Bergman, que es, adivinaron, otra hechicera de magia negra, alma negra, corazón partío negro, etcétera. De lo que tanto abundaron en su tiempo, y nos libramos por suerte, porque de lo contrario, ¿cómo habría llegado a existir nuestro mundo moderno? Aunque considerando el aura lovecraftiana que tienen las Escuelas de Economía, uno puede preguntarse hasta qué punto nos libramos.

Alienígenas.

Ya hemos acabado con prácticamente todas las formas de vida que podían oponérsele a Arnold Schwarzenegger en nuestro aporreado planeta Tierra, cocodrílidos incluidos. Esa reflexión no la hago yo ahora, es que ya se la hacían en la década de 1.980. Bueno, la hacían con Stallone. Alguien dijo que el único que faltaba por barrer en el piso por parte de Rocky Balboa, era ET el extraterrestre. Y voilà. Escribieron el guión con un ET de malas pulgas y con Schwarzenegger en vez de Stallone. Todos sabemos de qué va Depredador de 1.987. Schwarzenegger forma parte de un equipo de comandos que va a la jungla un poco por hacerle un favor a un amigo, que al final le ha hecho la jugada. Pero las cosas se complican cuando la misión los hace acabar en el lugar equivocado y el momento equivocado, para ser cazados de manera implacable por un alienígena que extrae espinazos por deporte. No creo que sea necesario decir aquí cómo termina el asunto. Sólo digamos que se rodó una secuela, Depredador 2 de 1.990, en donde ahora un policía interpretado por Danny Glover es quien le da la pelea a un depredador... y en donde Schwarzenegger hubiera salido en un rol secundario. Pero Schwarzenegger creía que llevar la secuela a una ciudad era una mala idea, declinó aparecer, y su rol fue para Gary Busey, ligeros cambios argumentales mediantes, por supuesto. Tampoco apareció en Depredadores de 2.010, y parece que no repetirá plato para The Predator de 2.018. Al menos (spoiler), el alienígena de Depredador tuvo el raro honor de no ser liquidado de manera directa por Schwarzenegger, sino tomar su propia vida en un intento de llevarse a Schwarzenegger consigo a la muerte. No funcionó, pero puntos por intentarlo.

Robots y cyborgs.

La vida es extraña. Cuando Arnold Schwarzenegger era un cyborg imparable, un humanito llamado Kyle Reese se lo cargó, con alguna dificultad, pero se lo cargó. Pero luego en Terminator 2, aparece Arnold Schwarzenegger como el mismo modelo de cyborg, el T-800, luchando contra un robot más avanzado, y ahora gana Schwarzenegger. Misterios del caché en Hollywood. El caso es que en Terminator 2 de 1.991, Arnold Schwarzenegger vuelve a viajar en el tiempo, ahora para detener a un robot líquido que quiere... no sé por qué me gasto, ustedes ya saben de qué se trata esta película. Pero aquí, Arnold Schwarzenegger debe arrostrar un enemigo todavía más infernal que un androide líquido, concepto ridículo allí en donde los haya, por mucho que el morphing haya salido resultón. Y ese enemigo más infernal es... el idioma castellano. En el doblaje le pusieron "Sayonara" para mantener el chiste, pero entre los que sabemos inglés y vimos la película en versión original con subtítulos, nos partimos la caja de risa con un muy cerrado y austríaco "hazta la vizta, baby". Habrá que esperar hasta la llegada de las canciones en castellano de la banda de ska Russkaja para que Austria nos regale tanta hilaridad en el campo de la Fonética hispanoparlante.

Y después, volvió a suceder. En 2.003, Arnold Schwarzenegger volvió una vez más a la carga, con un concepto extrañamente presciente de la oleada feminazi actual según la cual todos tus personajes favoritos ahora deben ser mujerizados, sus gónadas masculinas sacrificadas en el altar de la corrección política salida de madre. Ahora, el robot malo es... mujer. ¡Machismo! ¡Heteropatriarcado! ¡Cómo se atreven a seguir satanizando de esa manera a las mujeres independientes y de carácter, que no necesitan de un hombre ni andan buscando pareja! La robot femenina venía con las muy buenas formas de Kristanna Loken, cuyo mejor crédito anterior había sido... ser parte del trío protagónico de Mortal Kombat: Conquest. Y ni siquiera como uno de los personajes del videojuego, sino uno creado para la serie. El caso es que, por una vez en la vida, a Arnold Schwarzenegger se le pone difícil el asunto. Muy difícil. Tanto, que... (spoiler) ...al final, por una vez en la vida, no consigue evitar el juicio final. Que el mundo se va a freir berenjenas, y con freir, queremos decir invierno radioactivo nuclear. Ya ven por qué los nutricionistas insisten tanto en prevenirnos contra las frituras.

Por alguna razón no vimos a Arnold Schwarzenegger dando vueltas en Terminator: La salvación, la cuarta entrega de la saga que todos quieren olvidar. ¿Esa escena individual que ustedes recuerdan si vieron la película? Simple CGI, Arnold no pisó ni un solo día el estudio. Lo que nos lleva hasta... Terminator Génesis. La película que llamaron Terminator GeniSHIT en Honest Trailer. Y en donde el androide maligno era... debería anunciar spoiler aquí, pero no lo haré porque los mismísimos tarados de los productores reventaron el gran secreto en el trailer. Gran trabajo, genios. El androide malo es el mismísimo John Connor, que ha sido secuestrado por Skynet y convertido en un cyborg, porque el cine ya no quiere héroes. Y porque puestos a imitar las películas de Superman, se les ocurre calcar un punto de nada menos que Superman III, considerada por todo el mundo casi como el nadir de la franquicia si no fuera por Superman IV. Una película tan desastrosa, que incluso intentan justificar que ahora el T-800 parece tener cuatro o cinco centurias de edad. Al paso en que vamos, la siguiente película de Schwarzenegger como Terminator va a ser un nuevo remake de La momia...

Dioses.

Hemos ascendido en la escala de enemigos de Schwarzenegger hasta llegar a los mismísimos dioses. Así, en plural, porque un Unico Dios no es suficiente para el poder de Schwarzenegger. Por supuesto, es altamente probable que no hayan visto esta película; yo mismo no recuerdo haberlo hecho. Me refiero a Hércules en Nueva York, el primer rol protagónico de Arnold Schwarzenegger, por allá en ¡1.969! Recuerden, aunque hoy en día lo asociamos con la década de 1.980, y en menor medida con la de 1.990, para la época de esta película nuestro héroe ya se empinaba ligeramente por encima de la veintena. Hércules en Nueva York fue rodada un poco al calor de la fiebre del peplum, las películas de romanos de serie B que venían rindiendo desde el Hércules de 1.958. En esta película, Arnold Schwarzenegger, acreditado como Arnold Strong, es Hércules. Por tal o cual razón, debe habérselas con gangsters en Nueva York, y también con las intrigas de la diosa Juno, que lo quiere castigar por tal o cual motivo. Ya sé que suena a bodrio, pero suena mejor que el remake de Furia de titanes...

Satán.

En esta escala ascendente de villanos, ¿creían acaso que los dioses eran la última parada? ¡Error! Porque si hay alguien más poderoso que un dios, ése es Satán. Piénsenlo. Miren el mundo alrededor. Porque cuando se necesita de pestes como la canción We Are the World de 1.985 para hacer algo por Africa, es que vivimos en un mundo realmente demoníaco. Pero por supuesto, hablamos de Arnold Schwarzenegger aquí. Porque, dejando los superpoderes aparte para no acordarnos la infamia que fue Nicolas Cage como Ghost Rider, si hay un antropoide normal y corriente que es capaz de plantarle cara al mismísimo Príncipe de las Tinieblas y doblarle la mano, ése es Chuck Norris... suponemos, porque no se ha dado, que sepamos. Y Arnold Schwarzenegger también, situación que vimos en la película El día final de 1.999. Recordemos que en esos tiempos se venía encima el fin del mundo, con el año 2.000, el Y2K y todo eso, y Satán, con la distinguida presencia del actor Gabriel Byrne, venía al mundo para seducir a Robin Tunney y dejarla preñada del Anticristo, o algo así. ¿A quién? A una chica que en esos años parecía llamada para la gloria (Jóvenes brujasEmpire Records, Supernova, Límite vertical), y que se hubiera desinflado del todo después, de no haber sido por el seguro refugio que le dio allegarse a los 151 capítulos de The Mentalist. En cuanto a El día final, adivinen... Schwarzenegger interpretando a un humilde policía de tendencias suicidas y su pistola, consiguen pararle los pies al mismísimo Satán, el mundo ha seguido existiendo incluso después del Apocalipsis Maya de 2.012 porque ya estamos en 2.017 y contando, aunque considerando que el Presidente de Estados Unidos es un negacionista del Calentamiento Global, uno puede preguntarse cuánta cuerda le queda a la Humanidad sobre este reloj llamado la Tierra. O de cómo quizás El día final acabó siendo la precuela de The Running Man...

Y así es como hemos acabado con este repaso de escoria a la que Schwarzenegger se llevó. Conteo total: algo más de 500 muertes. Lo que decía en la primera parte de este posteo: estaríamos por inaugurar toda una nueva sección del cementerio, el Ala Arnold Schwarzenegger. Gracias a él, nuestro mundo es más seguro para nosotros, nuestras familias, el capitalismo y la libre empresa. Gracias a Austria, el país que nos ha legado a gente como Mozart, Freud, y... mejor dejemos fuera al austríaco de bigotito chistoso. Salvo que sea como en El sueño de hierro de Norman Spinrad, en que el austríaco de bigotito chistoso viajó a Estados Unidos después de la Primera Guerra Mundial y se dedicó a escribir Ciencia Ficción pulp postapocalíptica con guerreros arios luchando contra mutantes... pensándolo bien, esa es la película que Schwarzenegger nunca rodó, ahora menos que ha cumplido setenta, y que yo sí hubiera pagado por ver. Si no hubiera salido buena, por lo menos me habría partido de risa con el subtexto...

domingo, 16 de julio de 2017

¿Eres un fanático perdido de "Game of Thrones"?


A estas alturas del partido, parece claro que Game of Thrones es la serie televisiva de la década. Para bien o para mal. Y eso que todavía faltan unos tres añitos para que la década termine. En término de impacto cultural, influencia y valor memético, ¿cuál otra puede hacerle realmente el peso? ¿Breaking Bad? ¿House of Cards? ¿Arrow? ¿2 Broke Girls? ¿The Carrie Diaries? ¿Mamá mechona? ¿Cobre? Admitámoslo. La década de 2.010 será recordada, en materia televisiva, por una serie que describe la vida, pasión, milagros y costumbres del pasado medieval de un mundo que nunca fue. Matríxtico, ¿no? Ya en la Guillermocracia le dedicamos sendos posteos a la temporada 1, luego a la temporada 2, entre medio hablamos sobre el verdadero Juego de Tronos y sobre los candidatos a quedárselo, para al final referirme a por qué preferí cambiarse a Rokka no Yuusha, que también es Fantasía Epica, pero mucho más corta.

Pero por supuesto, cuando me bajé de Game of Thrones, me convertí en un paria. Un apestado. Un leproso. ¡Cómo es posible que le haya dejado de gustar la serie, al Director Supremo de la Guillermocracia! ¡Sacrilegio! ¡Herejía! Un amigo... perdón, ex amigo, me puso jocosamente el sobrenombre de "viudo de Ned", aunque en estricto rigor, me bajé cuando... la verdad, no recuerdo el instante, pero fue ligeramente después de que al Lannister rubio, cómo se llame, le cortaran la mano. Y ni siquiera se la reemplazaran con un garfio como a Aquaman, porque no vaya a ser que la serie se vuelva demasiado glamorosa con eso. Y dejar manco al pobre rubio fue bastante después de que Ned Stark inaugurara la temporada de caza de personajes con los que te encariñas para después verlos morder el polvo.

Es por eso que he diseñado el presente test, para que determines tu grado de adicción a Game of Thrones. Tanto si eres un fanático terminal que estás en una fiesta y debes quitarte y dejar de lado a todos tus amigos para ver en directo el capítulo de estreno en tu móvil (lo he visto, true fact), como si eres uno de los pocos benditos que nunca se sentó a verla, en primer lugar. Así es que, sin más preámbulos... veamos qué tan fanático de Game of Thrones eres. Ya sabes cómo funciona: marca una opción por cada pregunta, y luego saca tu puntaje con la tabla del final, y listo, a ver los resultados. Si no te deprimen demasiado, por supuesto. Porque yo tengo un raro talento para diseñar tests... deprimentes, supongo que es la palabra.

1.- ¿En qué momento decidiste empezar a verla?

(a) - Nunca. La gente alrededor dando la lata con el tema me tiene hasta más arriba del paracaídas.
(b) - La gente alrededor decía que valía la pena, y de tanta insistencia, acabé dándole una oportunidad.
(c) - Empezaron a darla, el primer episodio estuvo bueno, y seguí viéndola en adelante.
(d) - ¡Desde que se anunció! ¡Estuve esperándola! ¡Comiéndome las uñas! ¡Sólo en HBO!

2.- ¿Cuánto sabías sobre la serie antes de empezar a verla?

(a) - Un friki por ahí andaba transmitiendo con eso...
(b) - Lo que decía la publicidad del cable e Internet.
(c) - Me había leído o estaba en proceso de leerme los libros.
(d) - Soy miembro activo de un grupo de Facebook sobre el universo de Westeros, y estoy escalando posiciones para que me nombren administrador del mismo.

3.- ¿Cuántos personajes conoces?

(a) - Bueno, está el enano, la rubia flaquita ésa que se desnuda, y... y... ¿voy bien?
(b) - ...y Ned Stark, claro, y al tipo que dejaron manco, y el tal Joffrey, y el pagafantas de la Khaleesi, y la sacerdotisa ésa...
(c) - Sé por qué Hodor se llama Hodor.
(d) - Puedo recitar de memoria y sin pestañear, el nombre de los lobos blancos de la familia Stark, a quién pertenece cada uno, y en qué lugar y ocasión se los fueron cargando.

4.- Mataron a tu personaje favorito.

(a) - ¿Personaje favorito? Es un culebrón, vamos, no hay que tomárselo tan en serio.
(b) - Bueno, sería todo. Me voy, ¿no? ¿Para qué seguir viéndola?
(c) - ¡Guau! ¡Qué giro de guión! Voy a seguir viéndola. ¡Mordiéndome las uñas!
(d) - ¡¡¡NOOOO!!! Pero no importa. ¡Tengo cuatro otros personajes favoritos más! ¡Vamos, cuatros, no me fallen...!

5.- Los spoilers.

(a) - Ah, bueno, si alguien comenta un capítulo que no he visto, qué hacerle, libertad de expresión...
(b) - Trato de no pasearme mucho por las redes sociales para que no me revienten los spoilers.
(c) - El último que me soltó un spoiler, lo encontraron al borde de la carretera tres días después. Todavía estaba vivo. De algún modo. No vivió mucho más. Jamás hablará. Y nadie puede culparme de nada, no hubo testigos. Nunca sueltes un spoiler en mi presencia. Nunca.
(d) - No, hijito mío, no. Yo no sufro los spoilers. Yo REVIENTO los spoilers a los que no lo vieron el día y hora del estreno como yo, MUAJAJAJAJÁ.

6.- La Historia, la Historia Universal de verdad.

(a) - ¿La Historia Universal de verdad? ¿Qué tiene que ver, acaso Game of Thrones no es una obra de fantasía?
(b) - Me gusta que Game of Thrones sea una obra de fantasía, pero sin tanta magia y por lo tanto, un poco como una Historia Universal paralela a la nuestra.
(c) - Sé que Game of Thrones está inspirado en eventos, países y civilizaciones reales, a grandes rasgos por lo menos.
(d) - Me sé el equivalente histórico real de todos los personajes de Game of Thrones. Todos. ¿Quieres que te diga qué personaje de Game of Thrones en realidad es una versión ficcionalizada de Carlos XII de Suecia...?

7.- Los cambios respecto de las novelas.

(a) - ¿Cambios? ¿Novelas? Ah, sí, verdad que la serie se basa en una saga de novelas... Se basa en una saga de novelas, ¿no?
(b) - Y... bueno, es normal, las series tienen que hacer ajustes, son medios distintos, las necesidades narrativas son distintas, el manejo de los tiempos es diferente, es lógico que tengan que cambiar algunas cosas, sacar escenas, eliminar personajes... Pero les está quedando bien, así es que...
(c) - ¡Aberración! ¡Herejía! ¡Abominación de la desolación! ¡Cómo se atreven! ¡Blasfemos! ¡Dios de las Siete Caras, llévatelos esta noche, por favor, no les dejes vivir para contaminar nuestro mundo con su impiedad! A ver, veamos qué otro cambio estúpido le van a meter en el próximo episodio...
(d) - Dejé de ver la serie luego del capítulo en el cual no lograron el tono adecuado de blanco para el pelaje de Ghost. Estúpidos encargados del maquillaje, qué saben ellos.

8.- El (¡ejem!) sexo.

(a) - ¿Otra actriz en bolas? Está guapa, sí, pero, ¿podríamos seguir con el argumento? Gracias.
(b) - Bueno, otro poquito más para distraer la vista, por qué no...
(c) - ¡¡¡SÍ!!! ¡¡¡SÍ!!! ¡¡¡DÉNSE!!! ¡¡¡ESO!!!
(d) - ¡Qué profundo! ¡Que artístico! ¡Qué realista! ¡Qué sucio! ¡Como la vida misma!

9.- Valar Morghulis.

(a) - Ese... es un delantero nigeriano, o de Camerún, ¿no?
(b) - Una frasecita simpática, le da color a la historia.
(c) - ¡Uaaá, todos los hombres deben morir! ¡Qué profundo!
(d) - ¡Es mi nick en las redes sociales! ¡El nombre de mi blog!

10.- Khaleesi.

(a) - Ja... ¿qué?
(b) - Ah, sí, otro personaje más. Es un título, ¿no? Significa, significa... ¿qué significa?
(c) - Está guapa. Lástima que ya no haga tantos desnudos...
(d) - ¡Quiero ser como ella! (las chicas). ¡Quiero casarme con ella! (los chicos). ¡Quiero...! no sé... (los intermedios).

11.- Mis amigos.

(a) - Casi ninguno la ve. A veces hablo de Game of Thrones si sacan el tema, pero nada más.
(b) - Me largo a comentar la serie con la gente que también le gusta Game of Thrones. Con el resto, hablo de otros temas.
(c) - Transformo las fiestas, cumpleaños y reuniones sociales en eruditas conferencias sobre Game of Thrones. Yo soy el conferenciante.
d.- Todos mis amigos ven Game of Thrones. Sólo hablamos de Game of Thrones. GoT-GoT-GoT-GoT...

12.- ¿Cómo ves la serie?

(a) - ¿Verla? Ah, sí, hay que verla para saber qué pasa con los personajes, ¿no?
(b) - Cuando terminan las temporadas, me mando una maratón y ahí me pongo al día.
(c) - Trato de verla el día del estreno, pero si no, me las arreglo en la semana.
(d) - El día y hora del estreno, con mis amigos que son fanáticos, porque los otros, durante esa hora dejan de ser mis amigos. Y conocidos. Y seres humanos con dignidad y derechos.

13.- ¿Ya tienes tu candidato para ganar el Trono de Hierro?

(a) - ¿Ganar el qué?
(b) - Hay como tres o cuatro personajes con posibilidades, quizás alguno de ellos...
(c) - ¡Sí! ¡Y es tan liiindooo! (o liiindaaa, según corresponda).
(d) - Rezo todas las noches a Cromm, Yog-Sothoth y Riuk para que gane MI candidato.

14.- ¿En qué momento te bajaste de la serie?

(a) - Nunca empecé a verla, en primer lugar.
(b) - Cuando mataron a Ned Stark, la serie después siguió como gallina sin cabeza, y...
(c) - Después de la Boda Roja, total, para qué seguir, si con eso mataron a todos los buenos...
(d) - ¿Bajarme de Game of Thrones? ¡Jamás! ¡Game of Thrones es más que una serie, es un estilo de vida!

15.- ¿Qué harás el día en que emitan el último capítulo de Game of Thrones?

(a) - Pues, no sé, lo que haya ese día en la agenda, ¿cuándo me dicen que es eso?
(b) - Organizar una junta con mis amigos y sentarnos todos a ver el episodio final. Con mucha cerveza, y papitas fritas, y otras comidas chatarras varias.
(c) - Ir a la GameofThrones-Con disfrazado de Khal Drogo o la Khaleesi, ver el episodio ahí cuando lo emitan en público, participar y ganar en el concurso de cosplayers, y participar en la orgía inmediatamente posterior. Ojalá haya alguna furry disfrazada de Nymeria...
(d) - Cortarme las venas de manera melodramática y desangrarme en la bañera. Mi vida sin Westeros carece de sentido.

PUNTUACIÓN.

  • Anótate 0 puntos por cada respuesta (a)
  • Anótate 1 punto por cada respuesta (b)
  • Anótate 2 puntos por cada respuesta (c)
  • Anótate 3 puntos por cada respuesta (d)

Suma el puntaje total, y verifica el resultado en la siguiente tabla:

  • 0-9 PUNTOS.- A ti Game of Thrones definitivamente te resbala. Es un fenómeno de la cultura popular y todo, pero uno en el cual no participas. Frente a eso, qué puedo decir... bien por ti. Hay cosas más útiles que estudiar en el mundo que las genealogías de un país imaginario, después de todo. El mundo necesita más ingenieros, historiadores y lectores de mis blogoseries, no eruditos en un universo de fantasía...
  • 10-19 PUNTOS.- Tienes un conocimiento sumario sobre lo esencial de Game of Thrones. Está bien, es bueno estar informado de las cosas que pasan allá afuera. No te fanatiza ni mucho menos. A lo mejor te diste una vuelta para enterarte de que iba, y... eso es todo. Una actitud saludable, muchacho, muy bien por tí.
  • 20-29 PUNTOS.- Eres un fanático más de peso. Está... bien... supongo. No hay nada de malo en que te apasione una serie hasta el punto de empezar a desmenuzar con lupa sus personajes, situaciones y trasfondo, sólo que... no te olvides que existe un mundo allá afuera. Game of Thrones no es el final de la Historia Universal, ¿sabes?
  • 30-39 PUNTOS.- Ayayay. Lo siento, viejo, pero lo tuyo ya empieza a ser preocupante. Una cosa es que te guste una serie de fantasía pseudomedieval, te importen los personajes y tal, y otra muy distinta es que la misma empiece a copar todos y cada uno de los espacios de tu vida. Haz la prueba de abrir las ventanas y dejar que entre el aire fresco, porque lo tuyo ya pasa para vicio, y eso no es bueno ni saludable. Hay otras ficciones igual de buenas e incluso mejores que Game of Thrones, haz la prueba de darles una oportunidad.
  • 40-45 PUNTOS.- Supongo que tu médico de cabecera tiene dos palabras para lo tuyo: "Diagnóstico reservado".


¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

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